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Mujer ofrece sexo por McNuggets

Por: pijamasurf - 01/31/2012

Mujer de 31 años es arrestada por la policía de Burbank, California, tras intentar prostituirse a cambio de unos ricos McNuggets.

mcnuggets de pollo

En un aberrante, casi surrealista, caso de deseo por unos Mc Nuggets, una mujer en California fue arrestada por intento de prostitución. De acuerdo con la policía local de Burbank, Khadijah Baseer intentaba intercambiar su cuerpo por una ración de estos famosos "embutidos" de "pollo", uno de los productos más populares de la cadena de comida rápida Mc Donalds alrededor del mundo. 

Una de las personas que recibió la propuesta por parte de Baseer la reportó a la policía. De acuerdo con el denunciante, en cuanto salió del AutoMac, la mujer se aproximó a su auto y le ofreció tener sexo con él a cambio de que le entregara los nuggets que recién había adquirido.   

Por cierto, este platillo anti-gourmet, los nuggets, resultan de un proceso conocido como “carne mecánicamente separada” o Advanced Meat Recovery (AMR), procedimiento ideado en Estados Unidos durante la década de los sesentas para optimizar el rendimiento de la materia prima proveniente de animales. A partir del AMR se obtiene una nauseabunda pasta rosa que eventualmente dará vida a los simpáticos trozos de pollo frito. 

[San Francisco Chronicle]

Don Gato y su Pandilla: El mito de Miranda July y la (ir)responsabilidad femenina en la era del hiperconsumo

Por: Psicanzuelo - 01/31/2012

En la película "El Futuro" Miranda July revela algunos de los momentos cinematográficos más poderosos del 2011, inscribiéndose en el imaginario con sagacidad y felina provocación

 

 

“No habrá salvación sin avance del consumo, redefinido según nuevos criterios.; no habrá esperanza de una vida mejor si no se somete a crítica el imaginario de la satisfacción total e inmediata, si se queda en el simple fetichismo del crecimiento de las necesidades comercializadas. El tiempo de las revoluciones políticas ha concluido; ante nosotros tenemos el de la reestabilización de la cultura consumista y el de la reinvención permanente del consumo y los estilos de vida.”

Gilles Lipovetsky “La Felicidad Paradógica”

 

Miranda July (15 de Febrero de 1974, notablemente acuariana) nació en Vermont pero se ha destacado como fuerte participante y propulsora de lo que ahora es un claro estilo de Los Ángeles en el arte contemporáneo mundial. A nivel museo, su obra, que comprende video instalación, performance y proyectos web, ha sido presentada en el MOMA, Guggenheim, y dos Bienales del Whitney. Debuto en el cine comercial dirigiendo la dulce cinta Tu, Yo, y Todos los Demás (2005). Con traje rosa de quince años la verdad es que esta pelí es mucho más rebelde que otras vestidas de luto de ese mismo año. Además de popularizar lo que venía sucediendo en las galería de arte, y centrar al acción en ella misma como objeto, Miranda July nos regala un manual para como sobrevivir estos tiempos apocalípticos de sobreconsumo en los suburbios encontrando nuestro corazón. El performance al servicio del cotidiano, el glitch en el sistema a base de la sonrisa al que se nos mete en la fila, ¿por qué no divertirse en tareas que deben ser sufrimiento?, ¿por qué no, encontrar el amor fuera del cliché programado desde tu infancia?

En su más reciente producción, El Futuro (Miranda July, 2011) no sigue  la misma línea aunque si opta por una constante en toda su obra: el juego, ahora siendo un juego más obscuro que revela rincones del alma humana que raras veces podemos ver en un cine. Un rito pagano de apariencia obscena, una ceremonia sexual de las que tanto hacen alboroto en Pijamasurf. De forma arriesgada, July, nos sorprende, en un entretenimiento versado de una operación genérica digna de estar al nivel de las contorsiones cinematográficas con más sentido en el panorama actual.  

El Futuro es una película de horror gótico disfrazada de comedia romántica, con profundas raíces ontológicas en el mito ancestral (en específico el de la cultura egipcia antigua) y el cine clásico Hollywoodense. Con guión original, Miranda July copula con los arquetipos del mundo antiguo y Hollywood. Para el que le interese esta óptica puede acudir al valioso “Hollywood Babylon” escrito por Kenneth Anger*.

Sophie (Miranda July) y su pareja ultra naive de dimensiones tiendas Target e Ikea, Jason,  tienen el lenguaje perfecto de parejas hipsters cliché de suburbios angelinos; que solo ha detenido el aburrimiento por un periodo de tiempo que está llegando a su fin. El futuro amenaza a la distancia como una gran tormenta que apenas se alcanza observar.

Imaginando ser felices en su complacencia de olores Willy Wonka y sobredosis de Starbucks, sin más divertimento que compartir lo que encuentran en W.W.W con sus mac book, se les ocurre la grandiosa idea de adoptar un gatito, como preámbulo al hijo que nunca tendrán. El gatito Paw-Paw está lastimado, y los espera en la veterinaria por el resto de la película, conservando una macabra presencia de narrador constante en voz en off que en realidad hace la misma Miranda July. Ella finge ser un gatito de  la misma forma como el gatito lo finge ser, porque en realidad se trata del antiguo dios Bastet, al que los antiguos egipcios veneraban; a punto de tomar posesión de Sophie mientras ella queda atrapada en la veterinaria en lugar de Paw Paw. La pata vendada del gatito apoya esta demencial noción, como parte del sagrado ritual de la momificación.    

Miranda conoce a Marshall (David Warshofsky) padre de una pequeña niña en la veterinaria y siguiendo nuevos impulsos lo contacta por teléfono. Perdiendo poco a poco su personalidad se dedica a tener sexo con él, dejando escapar la felinidad que dormía en ella, desata ritos que generan mágicas escenas temporales más adelante. Así Jason finalmente puede detener, no solo el tiempo, como soñaba, sino el oleaje del mar y  contactar a la luna misma, perdiendo a Sophie eternamente en un lamento milenario, un maullido de gato. ¿Si se detiene el tiempo? ¿existe el futuro?       

Pero Sophie no ha engañado a su pareja, le ha sido fiel con un desconocido que es en realidad él mismo a través del cuerpo de alguien más; con toda el alma y con todo el cuerpo empapado de sudor. Sophie ha rescatado la relación del poster en la pared al que solo le faltaba una chinche para estar eternamente maldito. Con valor ella ha encontrado, basándose en un inconsciente colectivo eterno, la escapatoria al suicido colectivo de una actividad de “shopping” que duraría toda una vida.       

Jacques Tourneur y sus películas para la RKO en los 40s vienen a la mente, con sus sombras amplias, intrigas sexuales implícitas, y ritos basados en mitos ancestrales proyectados en actrices del momento. En lo particular La Mujer Pantera (Cat People. 1942), donde Irena Dubrovna (Simone Simon) una inmigrante Serbia cargando una antigua maldición sobre sus espaldas, se casa con Oliver Reed (Kent Smith). Irina no puede compartir una intimidad con su esposo porque llegado el momento, convertida en pantera, lo devoraría. Me llama en especial la atención como El Futuro tiene una similitud aún mayor con el remake,  El Beso de la Pantera (Paul Schrader, 1982), con Natassja Kinski. En especial con su particularmente enigmática fotografía a cargo de John Bailey. El director de fotografía de El Futuro es el alemán Nicolai Von Graevenitz, autor de poderosos documentales expresionistas, de colores saturados; donde la obscuridad juega un papel dramático en su contraste con lugares sobre iluminados y aún coloridos. Pocos directores hubieran hecho una decisión tan acertada y tan polémica como acudir a los talentos de alguien que trabaja en regiones tan alejadas.    

La sabiduría cinematográfica de July es revelada; haciéndola parte de una categoría muy distinta a la cual la ubicábamos con su opera prima. Parecía que seguir explotando el camino de la galería al cine era un camino sencillo y de remuneración continúa, pero su sagacidad la hace aportar al imaginario cinematográfico unos de los más poderosos momentos del año que ha finalizado.

Sus dos cintas aunque dispares, nos invitan a encontrar la redención de este mundo en el que pareciera solo haber la opción de comprar lo mismo una y otra vez de modos distintos y permanecer por siempre insatisfechos, una invitación a encontrar esos espacios donde teniendo lo mismo lo podemos usar de forma distinta.

La cinta comienza con la voz de Paw Paw (Miranda July) que dice: “¿Alguna vez has estado afuera, no temporalmente, sino haber nacido afuera?”. De esta manera yo me pregunto ¿Alguna vez has buscado en la vida lo que encuentras en una película?

* ”Hollywood Babylon: The Legendary Underground Classic of Hollywood's Darkest and Best Kept Secrets.” Anger, Kenneth. Straight Arrow Books (November 15, 1981).