Pijama Surf

Los anormales hacen las obras que los normales aplauden

A raíz de J. Edgar, la reciente película que exhibe peculiares rasgos de personalidad del fundador e impulsor del FBI, cabe preguntarnos por la importancia que los anormales tienen en el diseño del mundo que los normales habitan.

Por: Juan Pablo Carrillo Hernández - 11/01/2012 a las 14:01:40

El sábado, luego de ver J. Edgar —la más reciente película de Clint Eastwood en la que Leonardo DiCaprio interpreta al legendario fundador del FBI, John Edgar Hoover— me quedé pensando un poco en la función que la anormalidad ha cumplido en el mundo moderno —el único en donde, por otra parte, este concepto tiene sentido y significado.

Quien haya visto la cinta, conozca a grandes rasgos su trama o sepa con detalle quién fue John Edgar Hoover, sabrá que el punto fuerte de esta historia es la presunta homosexualidad del susodicho, la circunstancia aparentemente sorprendente o de franca curiosidad morbosa de que un hombre tan severo, tan duro, con la suficiente entereza moral y espiritual para echarse lo que él consideraba la seguridad de todo un país a sus hombros, haya sentido secreta, retraídamente, amor hacia los hombres.

Pero esto no es sino la superficie, la carnada con que el director o el guionista o los productores intentan asegurarse la curiosidad de las multitudes. Más interesante que la homosexualidad manifiesta o supuesta de Hoover es el medio en que este creció: ese padre sumido en la senilidad o la locura, en la inutilidad y la impotencia, en el ambiguo limbo de la presencia ausente; su madre, cuyo rigor se adivina crucial para el posterior desarrollo del hijo, esa obsesión suya por el orden y la corrección, por los logros y el reconocimiento público, por descollar de entre la medianía; finalmente Edgar mismo, el cuerpo informe sobre el que actuaron todas esas fuerzas tan propias de los circuitos familiares, tirando para un lado y para otro, determinando sus talentos pero también sus fracasos, sus fortalezas y sus debilidades.

Hoover no fue un anormal por sentir atracción por los hombres y repulsión por las mujeres. El asunto es mucho más complejo. En el sentido amplio del concepto, Hoover era un anormal por esa monomanía suya por la clasificación, lo mismo de libros que de personas, de huellas dactilares o recuerdos; Hoover era un anormal por esa incapacidad suya para establecer una relación sentimental o afectiva más allá de su madre o de dos o tres colaboradores en los que se permitió confiar; Hoover era un anormal por las consecuencias que esto trajo a su vida, el dolor acaso insufrible que buscó su puerta de escape en el trabajo, las redadas, los procesos inquisitoriales, las difamaciones, las injusticias, los chantajes y todo eso que, como su gusto por los hombres, es únicamente el rostro aparente de una realidad mucho más profunda pero, paradójicamente, cognoscible solo por estos efectos.

Al salir de la sala, y quizá incluso cuando todavía miraba la película, me fue un poco inevitable pensar en Proust. Inevitable porque últimamente, según parece, no puedo pensar en otra cosa, pero también por algunos rasgos de afinidad obvios con Hoover: la homosexualidad, claro, pero también la fuerte presencia materna que ambos compartieron (sin que de esto se extraiga ninguna conclusión). Hace poco leí, pero no sé decir dónde, que fue cuando la madre de Proust murió cuando este dejó de vivir para el mundo y se encerró cada vez con mayor hermetismo en sus cuadernos y su escritura. Solo así escribió la Recherche: una vez que quedó suelto eso que se rompe y se desata cuando mueren el padre o la madre, el depositario de la ley.

Guardada toda proporción y aunque a algunos esto pueda sonar indigno, quizá podrían encontrarse no solo similitudes (forzadas) en las personalidades de Hoover y Proust sino, lo que quizá puede ser más interesante, en las obras que ambos levantaron, las dos tan monumentales, tan increíbles de que hayan sido producto del esfuerzo, la tenacidad y la voluntad de un solo hombre. El talento importa, es cierto, pero quizá no tanto como esa obsesión rayana en el delirio de quien se plantea un proyecto y no descansa hasta verlo acabado, hasta que su forma última lo deja satisfecho o exhausto.

Fue entonces cuando pensé en la anormalidad, en la necesidad que tiene el mundo de que las grandes obras, las grandes instituciones, aquellas que se mostrarán como el orgullo del género humano o el triunfo de la civilización, esas que hacen posible estar en el mundo, las impulse un anormal, alguien a quien no le importan los amigos ni el entretenimiento, que parece necesitar menos que el resto las relaciones sociales más allá de lo estrictamente necesario, un anormal que, en otras condiciones, muy probablemente se encontraría recluido o marginado, sin ninguna atenuante que haga tolerar eso que los otros consideran, amablemente, excentricidades y rarezas.

Si todo esto es cierto, también es un poco irónico: que los anormales realicen las obras que los normales eventualmente aplaudirán.



  1. el iti ten ta dice:

    venga para que tanto análisis de la vida nosotros simplemente respondemos a algo mas grande e inexplicable, ninguno de nuestros comentarios trascenderá, asi que a disfrutar de su sexualidad de la manera que consideren mas apropiada…

  2. hector dice:

    El Yao y el Ying son cosas ancestrales, en ese tiempo la gente era homofobica igualmente, la sociedad siempre ha sido enferma, solo cambia lo que se considera enferma conforme pasa el tiempo, yo creo la homosexualidad es un problema que tiene que ver con genética mas que con la educación recibida de niños, cosa que creo esta comprobado científicamente, sin olvidar que hay estudios que demuestran que solo el 10% de la población es 100% heterosexual, y solo el otro 10% completamente homoxesual.

  3. Al Bahar dice:

    Amigo mio, este escrito es una obra de arte…

  4. Fabio dice:

    a ver soy terapeuta y puedo afirmar que el 90% de los gays tienen una figura paterna ausente o débil y una figura materna todopoderosa con la cual se identifican ( para poder sobrevivir) y buscan en otro hombres al padre ausente que les contacte con el aspecto yang que no lograron aprehender del mundo exterior….

    • tigre dice:

      pero sera eso que usted dice es lo mas absurdo que he leido hoy.. la condicion gay viene de ver mucho la serie de candy candy …. digo si hablamos de comentarios absurdos

      yo creo que la condicion de ser gay esta en el gen pues conozco gays como lesbianas con famlias completas y sencillamente son asi y ya.. hoy dia esos no son temas de analisis..,

    • Tilian dice:

      Ya, sí, bueno, pero: ¿Terapeuta de qué?

    • gianquita dice:

      yo estudie 2 años de psicología y debo decir que este comentario es doblemente desastroso, cuando alguien cree, o quiere de pronto inquirir sobre un tema tan intrincado debe de por lo menos haber leído un poco más

      • Fabio dice:

        mirá la sicologia “oficial” obvio que no va a reconocer esto, pero la Gestalt, el psicodrama de Moreno y las constelaciones familiares de Bert Hellinger si..asi que lamento que al lobby gay se le caiga su estandarte de defensa de la homosexualidad como algo normal..sera comun, pero no normal

        es mas el mismo Freud catalogaba a la homosexualidad como una perversión del objeto de deseo y Jung hablaba de la identificación con el anima en el caos masculino y el animus en el femenino…

        el hombre tiene energia yang y la mujer energia yin y ese es un equilibrio universal y natural que forma parte del TAO,
        El hombre carga con su energía sexual a la mujer de Yang y la potencia ( y sino porqu ese dice que cuando una mujer no esta bien sexualmente esta irritable o deprimida??) y porque los hombres gays son tan promiscuos?) y la mujer suaviza al hombre con su energía Yin y lo armoniza..y esto es conocimiento milenario no salido de cabecitas producto de una sociedad enferma y artificial como la que vivimos hoy
        asi que la mente podrá argumentar todo lo que quiera pero de ahi a que lo que plantee sea la verdad es otra historia…

        y si dudan de lo que digo investiguen en la red y busquen material de estos autores y sobre tantrismo….

        eso si traten de que el autor no sea ni gay porque obviamente va a justificar absolutamente todo como natural ni del Opus dei porque demonizara todo…

        solo busquen gente con un juicio neutro y realista

        • Alex dice:

          facepalm.

        • Piñata dice:

          No sabría por donde empezar… primero: ninguna teoría del psicoanálisis puede etiquetarse como “la verdad”, son paradigmas que se aceptan por un tiempo, hasta que otra teoría se hace más popular a raíz de nuevos descubrimientos o nuevas tendencias… claramente, no son “la realidad” o “neutras”. En ésta página siempre se aboga por la pluralidad de ideas y se recalca la subjetividad inevitable del redactor, o del emisor de la idea, creo que los comentarioas deberían seguir la misma intención. Segundo, la forma en que intentás cubrir con un manto de “verdad” tus comentarios, no son empíricamente comprobables, mesurables (TAO?, energías?)… y tercero: ¿en serio por ser terapeuta podés afirmar que el 90% de los gays comparten esa “deficiencia de padre”?… a cuantos gays conoces o estudiaste? calculo que mínino deberían ser 10… y que 9 hayan tenido esta caracterísitica. No sé, me parece que deberías ser más humilde, e intentar demostrar tus puntos sin necesidad de tirar en la mesa un título, sino demostrando tus ideas mediante puntos empíricamente comprobables y lógica. Ah, y algunos análisis que utilizaste (como por ejemplo, la “promiscuidad del gay”), hace aguas por todos lados: es insultante realmente que se hable así de un ser humano por su condición sexual, reduciendo su complejidad como si de una ameba se tratara.

          • Roberto Lobo dice:

            Me robaste las palabras de mis manos jajaja concuerdo en todo, que peligroso me parece que en la actualidad se abarten los tìtulos y mas peligroso aùn ¿Cuànta gente acudirà a “terapeutas” de tan frìvola clase intelectual? pobres pacientes! en fin… gracias piñata jaajajaj

  5. Fabio dice:

    es asi el 90% de los gays tiene una figura paterna débil o ausente y una madre todopoderosa..soy terapeuta y se lo que digo

    De ahi el aumento de la homosexualidad hoy dia…padres divorciados e hijos que se crian solo con sus madres….no hay qu eser Freud para darnos cuenta de eso

  6. Elíaas Gutiérrez dice:

    Una temática muy interesante la del articulo, pero que es muy poco explotada dejando de lado muchos aspectos interesantes los que podrían haberle dado mayor brillo y vida a este chispazo literario.

  7. Antonio dice:

    ahora se que una fuerte presencia materna es la causa de la homosexualidad. lo dijo pijamasurf. si que lo dijo. aja . así es

    • Juan Pablo CH dice:

      No te proyectes, amigo. ¿No ves esa enorme acotación entre paréntesis que dice “sin que de esto se extraiga ninguna conclusión”?

      Y, por cierto, esto no “lo dijo pijamasurf”, si ves con cuidado (esta vez sí, por favor) hay un autor que firma el artículo.

  8. lu345 dice:

    A mi me paso igual hace poco que me topé Gandhi en la tele. Tanto que criticamos a los ‘anormales’ o ‘locos’ cuando en realidad sin ellos no somos nada.

  9. El perverso actua lo que el neurotico fantasea