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La conciencia: el hoyo negro de la neurociencia

En una comparación que parece un tanto sorprendente —o quizá no tanto— los hoyos negros y la conciencia presentan notables similitudes que los hermanan de algún modo secreto y enigmático para el conocimiento que el ser humano tiene del universo y de sí mismo.

Por: pijamasurf - 10/11/2011 a las 16:11:18

Quizá no lo parezca, pero los hoyos negros y la conciencia guardan enormes similitudes entre sí que los hermanan de algún modo secreto y enigmático para el conocimiento que el ser humano tiene del universo y de sí mismo.

Particularmente, desde la perspectiva de la neurociencia, el asunto de la conciencia encuentra imprevisibles correspondencias con algunas de las características conocidas de los hoyos negros.

De entrada, destaca la incapacidad que ambos de ser aprehendidos cuantitativamente: si un hoyo negro es una región en el espacio-tiempo donde ninguna luz se refleja y nada escapa y la conciencia es una propiedad de la mente que absorbe muchísimas cosas pero pone atención solo a un puñado de ellas, resulta sumamente difícil establecer una cifra precisa sobre qué tanto se pierde y qué tanto retienen cada uno. Por esto, tanto un hoyo negro como la conciencia dan la impresión del infinito: los rodea el infinito pero ellos mismos tienden también a lo infinito.

Por otra parte, es casualmente curioso cómo ambos conceptos, además de ser relativamente recientes en el vocabulario especializado, han compartido durante su corta historia científica cierta misteriosa elusión que los ha resguardado de la comprensión última.

Sin embargo, una posible e importante diferencia estaría en la manera de acercarse a cada uno de estos fenómenos por separado: hay quienes dice que los hoyos negros, sin ser un problema sencillo, es comparativamente más fácil de resolver porque es un fenómeno externo, uno en el que la observación se hace en tercera persona; en cambio la conciencia es inherente a nuestra naturaleza, el ser humano está directamente involucrado en eso que intenta dilucidad y despojar de sus secretos. Un poco a la manera de Gödel, esto sería como intentar arreglar una herramienta dañada con la misma herramienta que tenemos que usar para arreglarla.

Sin duda se trata de dos de los que se antojan más complicados para la ciencia contemporánea. Y, en este caso, de una comparación —entre la naturaleza de los hoyos negros y la naturaleza de la conciencia— que suena sorprendente. O quizá no tanto: como arriba es abajo.

[Big Think]


Comentarios

  1. erick dice:

    copiar pegar …. mal resumen… maloO… hay q leer de la fuente mejor, por ultimo un traductor.

  2. Andie Green dice:

    Articulo pretencioso y poco informativo.

  3. Flavio dice:

    como diría mi jefe… una fumada de yerba

  4. hj dice:

    Mas que informar es algo banal, una simple curiosidad;
    mas si le entendí o.O

  5. Radicela dice:

    Artículo bastante soso y la redacción del mismo es un tanto incomprensible :/



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