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Hombres que tienen sexo con animales tienen mayor probabilidad de contraer cáncer en el pene

Por: pijamasurf - 11/09/2011

Más allá de los dilemas éticos o morales que el bestialismo conlleva, un estudio confirma que esta práctica aumenta significativamente el riesgo de contraer cáncer en el pene.

Lo que para muchos es un asunto de burla o de tabú, para otros puede ser una cuestión de vida o muerte: el sexo con animales. Un nuevo estudio concluyó que los hombres que han practicado el bestialismo enfrentan mucho mayores posibilidades de contraer cáncer en el pene. Hasta ahora, más allá de la polémica moral que esta actividad genera y de ciertas implicaciones en materia de salubridad, sostener relaciones sexuales con un animal no había sido ligado a un padecimiento biológico. 

El estudio evaluó a 492 hombres de regiones rurales en Brasil, algunos con presencia de cáncer y otros no, de los cuales un 35% reportó haber tenido sexo con un animal al menos una vez en su vida. El equipo de urólogos brasileños que llevó a cabo el estudio ubicaron factores de riesgo en torno a la propensión de contraer cáncer en el pene. Además del factor del bestialismo, los médicos detectaron otros tres factores que influyen en la contracción de esta enfermedad: fumar, antecedentes de lesiones premalignas y la presencia de phimosis, una enfermedad cutánea que afecta al órgano masculino.  

Pero lo que más llamó la atención de los investigadores fue la significativa relación entre el bestialismo y el cáncer penil. De los 118 pacientes que presentaban esta enfermedad, el 45% había sostenido relaciones con un animal, en comparación con el 32% de hombres saludables que también habían incurrido en esta práctica. 

[MSNBC]

Finalmente se publica la exégesis última de Philip K. Dick

Arte

Por: pijamasurf - 11/09/2011

Se publica por fin, bajo el cuidado editorial de Pamela Jackson y Jonathan Lethem, el diario psiconáutico de Philip K. Dick, una vasta compilación de apuntes en los que intentó descifrar los episodios visionarios que tuvo a lo largo de su vida y que al mismo tiempo lo confundieron y lo fascinaron.

Philip K. Dick ha pasado en los últimos años de ser un escritor marginal, orillado a una supuesta clase inferior de la literatura, un autor de culto que solo unos cuantos leían fervorosa y quizá secretamente por miedo a la crítica despiadada de los connaisseurs, a convertirse en parte del canon literario más estricto. Solo por mencionar un ejemplo de esto, recordemos que Philip K. Dick es el único autor de ciencia ficción presente desde 2007 en las colecciones de la prestigiosa Library of America, que reúne en su catálogo lo más selecto de la literatura estadounidense.

Ahora el corpus de su obra se enriquece con la publicación de una especie de diario psiconáutico en el que Dick registró miles de notas especulativas en torno a un suceso decisivo (el cual también es la base de su obra maestra VALIS) que, luego de ocurrido, marcó un hito en su existencia, algo ante lo cual se mostró a un tiempo fascinado y confundido, tanto que pasó el resto de su vida intentando comprenderlo por medio de todos los recursos posibles: The Exegesis of Philip K. Dick.

Jonathan Lethem, escritor él mismo y editor del tomo con el que Philip K. Dick figura en la LOA, describe así la obra en cuya edición también contribuyó:

Noche tras noche [Philip K. Dick] compiló estas especulaciones, todas ellas apuntando a un puñado de episodios visionarios que tuvo y que parecían necesitar una interpretación. Así que lo que sabemos es que el suyo fue un intento por entender algo que sintió que ocurrió en su vida, algo que tenía las dimensiones de una transformación intelectual, visionaria, mística, pero también emocional. Sentía que su vida estaba divida en dos partes, un antes y un después de que estas revelaciones ocurrieran: quería entender qué había pasado. Y Exégesis trata sobre todo eso: es un registro de esa exploración, un tipo de incursión intelectual a través de un territorio desconocido.

Una rara avis de la literatura, estos apuntes de Philip K. Dick se apartan de la forma habitual de los diarios o los cuadernos de corte confesional: se ajustan, paradójicamente, a esa aparente falta de límites imaginativos y creativos que caracteriza su obra. Aquí un breve fragmento como muestra:

Mis libros son falsificaciones. Nadie los escribió. La maldita máquina de escribir lo hizo, es una máquina de escribir mágica. O como John Denver dice de sus canciones: las obtuve del aire. Como sus canciones, aquellos —mis libros— ya estaban ahí. Lo que sea que eso signifique.

El elemento más ominoso de mis libros con el que me encuentro en mi vida real es este. En una de mis novelas, Ubik, ciertas anomalías presentes prueban a los personajes que su entorno no es real. Esas mismas anomalías se me presentan ahora a mí. Por la lógica de mis propias novelas debería concluir que mi o tal vez incluso nuestro entorno colectivo es solamente un pseudo-ambiente. 

Lee aquí un fragmento de Exegesis (en inglés).

[io9]