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Hallan la supuesta arma homicida de Jack el Destripador

Sociedad

Por: pijamasurf - 11/14/2011

Sobrino lejano de un cirujano galés asegura que su antecesor se encuentra detrás de uno de los primeros multihomicidas seriales de fama internacional: Jack el Destripador; su evidencia: el bisturí con que el médico acostumbraba practicar abortos.

Hay quienes encuentran censurable la curiosidad que con mucha frecuencia se pone en los asesinos seriales, ese supuesto morbo malsano de quien se acerca a su vida y sus detalles para indagar más sobre los motivos, el modus operandi, los instrumentos empleados en esa labor que en algo refleja el pathos de una sociedad.

Y si bien asesinos seriales ha habido varios en la historia reciente (algunos piensan que son exclusivos de la modernidad y los trastornos que provoca en los individuos), quizá ninguno tan legendario como Jack el Destripador, el homicida múltiple que aterrorizó los suburbios londinenses en la época victoriana, hacia finales del siglo XIX, sin que nunca llegara a descubrirse identidad.

Parece, sin embargo, que el arma con que cometió sus crímenes sí ha sido por fin descubierta e identificada. Se trata de un viejo bisturí de casi 15 centímetros hallado entre las pertenencias de un cirujano galés de nombre Sir John Williams, quien era el cirujano oficial de la reina Victoria y vivió en Londres en la época de los asesinatos, para después volver a su tierra natal justo después de que los crímenes cesaran.

El hallazgo fue anunciado por un pariente distante de Williams, un sobrino suyo que recién publicó Uncle Jack-A Victorian Mystery, un libro en el que además de someter a juicio la posible arma homicida, explora la posibilidad de que su ancestro haya estado detrás de las acciones de Jack el Destripador.

“Es ampliamente conocido que la persona que cometió los asesinatos debió haber tenido conocimiento médico significativo. Sir John Williams fue un cirujano reconocido y efectuaba abortos rutinariamente. Llevaba a cabo cirugías por todo Londres en la época de los homicidios”, declaró Tony Williams. Agregó, además, que la navaja se ajusta perfectamente a la descripción obtenida de una autopsia realizada a una de las víctimas.

“Creo que quera un tipo de personalidad Jekyll-Hyde que tal vez lo llevó a incurrir en el asesinato porque su esposa no pudo tener hijos. Se sabe también estuvo trabajando en una cura para este problema de su mujer”, dijo Williams.

Pero quizá lo más interesante en asuntos como este sea que, más allá de la veracidad de los hechos, la evidencia o las identidades reales, su impacto es tal en la imaginaria colectiva que incluso muchos años después siguen provocando fascinación (o repulsión) en muchísimas personas.

[Telegraph]

La diabetes infantil, la hipocresía del Big Pharma y la ausencia del gobierno

Salud

Por: pijamasurf - 11/14/2011

Hoy es el Día Mundial de la Diabetes, y aunque muchos aprovecharán la ocasión para hablar sobre los hábitos con que puede prevenirse esta enfermedad, quizá poco se diga de la difícil situación en que el Big Pharma y los gobiernos permisivos sitúan a los niños con diabetes tipo 1 en sociedades medianamente desarrolladas.

Hoy se celebra el Día Mundial de la Diabetes con conferencias y notas periodísticas en todos los medios, con la intención principal de hacer consciente a la población sobre la necesidad de mejorar su hábitos alimenticios y reducir las probabilidades de desarrollar esta enfermedad crónica.  Las estadísticas son terribles: se calcula que en el mundo hay más de 346 millones de personas con diabetes y se calcula que en 2004 más de tres millones de personas en el mundo fallecieron por la complicaciones del exceso de azúcar en la sangre, muertes que un 80% ocurrieron en países de ingresos bajos y medios, la mitad entre personas menores de 70 años y aproximadamente un 53% en mujeres. La OMS prevé que las muertes por diabetes se dupliquen entre el 2005 y el 2030.

Solo en México hay más de 12 millones de diabéticos y se espera un crecimiento sostenido debido a los malos hábitos de alimentación condicionados por una vida sedentaria, el estrés de una vida sin oportunidades y carencias y un bombardeo mediático sobre los beneficios de la comida chatarra y los refrescos o bebidas gaseosas.

México ocupa el primer lugar en el mundo en cuanto a consumo de bebidas gaseosas con un promedio por ciudadano de 160 litros. La industria nacional de refrescos representa el 0.6% del PIB en México.

Pero el problema de la diabetes no es uno de adultos únicamente. La diabetes es la segunda enfermedad crónica más común en la infancia. Antes se creía que solo era una enfermedad presente entre adultos, pero existe la diabetes tipo 1, la cual surge en las primeras semanas de nacimiento y hasta los treinta años de edad, aunque es en el período de cinco a siete años y durante la pubertad cuando suele ser más común.

En la infancia puede desarrollarse la diabetes tipo 1 que es aquella que necesita la insulina inyectada para nivelar los niveles de glucosa en la sangre, aunque se ha demostrado que los niños que hacen ejercicio tienen mejores niveles de glucosa en la sangre que los que no lo practican.

La ignorancia sobre este padecimiento por parte de las autoridades y ciudadanos, así como la irresponsabilidad de las grandes empresas farmacéuticas, hacen que la vida con diabetes 1 sea un calvario para muchos niños y niñas mexicanos.

La vida de un niño y niña con diabetes 1 depende de un constante monitoreo de sus niveles de azúcar. Niños responsables que saben que no comer ciertos alimentos con alto contenido en carbohidratos y azúcares y la necesidad de conocer sus niveles de azúcar por lo menos tres veces al día, son algunas de las clave para sentirse bien y evitar complicaciones.

En México, las tiras de reacción que permiten a los niños evaluar sus niveles de glucosa cuando menos tres veces al día tienen un costo promedio de 10 pesos cada una, una exageración teniendo en cuenta que el salario mínimo mensual es en promedio de 1,500.00 pesos mensuales. Es decir, el costo de la tiras de reacción equivalen al 60% de los ingresos de una familia que subsiste con el salario mínimo. Por otro lado,  adquirir la insulina cuesta alrededor de mil 800 pesos, misma que se requiere aproximadamente cada 45 días, además de la caja de agujas para diabéticos con 10 piezas, cuyo costo es de 38 pesos (el niño puede requerir por lo menos tres piquetes al día).  En muchas ocasiones la insulina que se le facilita a los niños con diabetes 1 son las sobras que se les otorga a los pacientes adultos con diabetes tipo 2. Todo esto en el mejor de los casos, cuando los niños viven en zonas urbanas con sistemas hospitalarios, sin embargo, la situación empeora en regiones rurales con altos niveles de marginación.

La falta de conciencia y la ausencia de una autoridad que limite el gran negocio de Big Pharma hacen que los niños con diabetes 1 enfrenten en México un futuro incierto.

Si quieres más información consulta: Fundación Investigación en Diabetes