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¿Las estadísticas dicen la verdad o solo son falsos positivos?

Por: pijamasurf - 11/22/2011

Ahora que hay estadísticas casi para cualquier asunto, un estudio muestra qué tan fácil es dar por buena una hipótesis que no necesariamente es verdadera o falsa por los motivos que alegan quienes interpretan estadísticas.

Las estadísticas parecen ser los oráculos de nuestro tiempo: no es descabellado pensar que existe un estudio estadístico sobre casi cualquier asunto, cualquier decisión sobre la cual tuviéramos dudas que se aclararan luego de saber que tantos de cada tantos eligieron tal cosa y no otra.

Al mismo tiempo, sin embargo, o quizá por esto mismo, esos mismos datos nos dejan con cierta impresión de falsedad, de haber sido truqueados en algún momento, fuera al preguntarle a los supuestos cientos o miles de personas que integran una muestra o al realizar los cálculos matemáticos propios de dichos estudios. O, en una circunstancia un tanto más compleja, quizá la sensación de embuste proviene de esta idea: con tantos millones de personas en el mundo, ¿será tan difícil encontrar el número suficiente —o subjetivamente aceptable— para probar una premisa solo por frecuencia de opiniones?

Ahora esta impresión podría quedar corroborada científicamente por un artículo en el que científicos de las universidades de Pennsylvania y de California en Berkeley muestra cómo ahora casi cualquier cosa puede demostrarse con estadísticas, “cuán inaceptablemente fácil es acumular (y reportar) evidencia estadísticamente significativa para una hipótesis falsa”.

Joseph P. Simmons, Leif D. Nelson y Uri Simonsohn utilizan para esto el concepto de “falso positivo", mismo que definen como “el rechazo incorrecto de una hipótesis nula”, descartar una posibilidad por razones equivocadas.

Según los autores, esta tendencia se presenta con cierta predilección en los estudios psicológicos, especialmente los de psicología social que se combinan con economía, en los que en ocasiones los intereses personales sesgan la manera en que se interpretan los datos. Si bien esta flexibilidad forma parte de los “grados de libertad del investigador”, al sobrepasarse se llega a la parcialidad y en el peor de los casos al sinsentido.

Por otro lado también es necesario tomar en cuenta el contexto en el que se presentan estas estadísticas, sembradas en un medio científico —lleno de conceptos, palabras y referencias que aluden a la ciencia y sus procedimientos— que generan la sensación de verdad o seriedad y que permiten también excluir todo tipo de detalles relevantes de la publicación final.

“Nuestro objetivo como científicos no es publicar tantos artículos como podamos, sino descubrir y diseminar la verdad”, concluyen los autores.

Solo como detalle tangencial, recordemos la importancia que tenían las estadísticas en el mundo distópico de 1984: «Encontrarse en minoría, incluso en minoría de uno solo, no significaba estar loco […] “la cordura no depende de las estadísticas”».

[National Post]

Revelan segunda inscripción maya que hace referencia al 21 de diciembre del 2012

Por: pijamasurf - 11/22/2011

El INAH da a conocer la existencia de una segunda inscripción maya, "El Ladrillo de Comalcalco", que hace referencia a la mítica fecha del 21 de diciembre del 2012, reactivando la polémica en torno a las interpretaciones apocalípticas del calendario maya

La agencia de noticias AP ha dado a conocer un boletín de prensa del Instituto Nacional de Antropología de México (INAH) en el que se menciona la existencia de una segunda inscripción maya en la que se refiere al 21 de diciembre del 2012, la fecha en la que se ha intentado proyectar una especie de evento apocalíptico.  

La inscripción conocida como el "Ladrillo de Comalcalco" hace referencia a esta fecha pero no se tiene claro (o al menos no se ha revelado) si los mayas consideraban en este caso la fecha como especialmente ominosa. Según el especialista David Stuart este glifo podría tratarse de una fecha histórica más que profética.

Arturo Méndez, vocero del INAH, dijo que el fragmento de la inscripción fue descubierto hace varios años y ha sido estudiado extensamente por expertos. Actualmente la inscripción se mantiene resguarda del público.

Además del Monumento Tortugero en Macuspana, Tabasco, no existía ninguna otra referencia específica conocida dentro de la cultura maya a la mítica fecha de 21 de diciembre del 2012, en la que según algunos mayistas concluye una cuenta del calendario de 5128 años, 13 baktunes. El Monumento Tortugero, que al igual que el Ladrillo de Comalcalco tiene alrededor de 1300 años,  sí menciona el descenso del dios Bolon Yokte, el 21 de diciembre del 2012.

El misterioso Bolon Yokte según algunas interpretaciones significa Dios Pie 9 o hasta Pie de Jaguar-Pie de Árbol, y es relacionado con el axis mundi o árbol de cocodrilo en el centro de la galaxia, el cual según otras interpretaciones, como la de John Major Jenkins, se alineará con el Sol en el solsticio de diciembre de 2012. Por otro lado se ha esbozado la teoría de que el Monumento Tortugero, y la profecía del 2012, en realidad no pertenecen a la cultura maya sino a la olmeca.

El INAH mientras tanto ha dicho que la fiebre apocalíptica en torno a las mayas y al 2012 es una total malinterpretación de su cultura. “El pensamiento mesiánico de Occidente ha tergiversado la cosmovisión de antiguas civilizaciones como la maya”, señaló el jueves el INAH en su comunicado.

Pese a esto resulta un tanto extraño que alimente el fuego con este comunicado de prensa global --con replicas en cientos medios internacionales-- si justamente buscan lleva la discusión del mundo maya hacia una dirección más seria, académica y refutar lo que consideran seudociencia y fanatismo.

Casualmente o no, el próximo año Comalcalco será sede del evento internacional del Mundo Maya 2012 que promueve el gobierno federal mexicano, como parte de un programa turístico que, desde su concepción, claramente busca capitalizar la parafernalia psicomilenarista que rodea a esta fecha. El portal de la Secretaria de Turismo explica, según lo dicho por la Secretaria Gloria Guevara Manzo, en el evento de presentación de este programa en el cual participó Felipe Calderón:

"Detalló que el 21 de diciembre de 2012 es una fecha significativa en la cuenta del Calendario Maya, ya que ese día concluye el ciclo de 1 millón 877 mil días, el cual inició en el año 3 mil 114 antes de Cristo, por lo que a partir de ese día se inicia una nueva era".

Al parecer, con un marketing escatológico, el gobierno federal promueve el 21 de diciembre del 2012 como el inicio de una nueva era --lo cual queda patente también en el slogan que acompaña al logo del programa: "La cuenta que hara historia... Una nueva era comienza".

Esta afiliación al new age del gobierno de México podría estar relacionada también con la noticia de un documental a realizarse por Raul Julia-Levy que promete revelar los secretos de los mayas en torno al 2012 y a una supuesta vinculación con seres extraterrestres. Esta noticia dio vuelta en todos los diarios mainstream del mundo, citando a un funcionario del gobierno de Campeche que prácticamente, según la información recirculada, aceptaba que se habían encontrado inscripciones en las que los mayas hacían referencia a una civilización extraterrestre.

La información tiene varias lecturas. Por un lado se puede pensar que el gobierno mexicano simplemente busca dinamizar la economía y a la vez hacer negocio entre particulares promoviendo el turismo apocalíptico, y para esto entra al juego de la especulación y la conspiración, haciendo un teaser de su producto. Por otro lado podemos pensar que esta promoción new age-milenarista es parte de un programa que va más allá del gobierno mexicano y se entrelaza mundialmente como una especie de operación de inteligencia que busca inseminar meméticamente a las masas para crear una atmósfera global que se vaya intensificando en la medida que se acerque la fecha, creando así un estado mental que puede ser usado políticamente. Y por último podemos pensar que simplemente es parte de un proceso de revelación que trasciende a los gobiernos e instituciones: la conciencia misma que se moviliza y depura avanzando hacia su  máxima cita planetaria. Justamente en el entendimiento de lo que significa la palabra apocalipsis: revelación. Más allá del control y la conspiración: la información que está viva y quiere liberar.

Nosotros actualmente no nos inclinamos con certeza por ninguna de estas alternativas en torno al fenómeno masivo-mediático-mental del 2012. Pero sí hacemos una observación: si bien el INAH lúcidamente menciona que nuestra concepción milenarista del fin del mundo es proyectada a la cosmovisión maya, de un tiempo cíclico, también es cierto que dentro de esa cosmovisión cíclica del tiempo cabe pensar que los mayas trazaron mapas cronológicos para determinar nuevos estadios en el proceso evolutivo del ser humano, el planeta y su relación con el cosmos. De la misma forma que cada cosa atraviesa un ciclo, e incluso cada cosa dentro de cada cosa (como un órgano y hasta una célula dentro de un cuerpo) atraviesa un ciclo que bajo cierta perspectiva es particular pero que desde otra más amplia es parte intergral de todo un sistema, es posible que los mayas hayan sido capaces de detectar ciclos más grandes. Así, por ejemplo, en un año podemos determinar que el equinoccio de primavera o el solsticio de invierno marcan el inicio de un nuevo ciclo y el final de otro -- y aunque son parte de un flujo o continuum se puede demostrar que son indicadores de un cambio en la naturaleza. Tal vez estos ciclos anuales --o ciclos más largos como el de la actividad solar-- sean fractales de ciclos de mayor duración --y como tales tengan una serie de particularidades, energías, por así decirlo.

En este sentido quizás no sea mera imprecisión seudocientífica decir que, sobre todo, lo que significa esta mítica fecha es un cambio de ciclo. Sí, una nueva era, pero una nueva era que es parte de un flujo, de todo un proceso, que tiene solamente a esta fecha como marcador símbolico, como hito agregador e hipervinculante. Y, además, una nueva era como tantas que yan han cursado por la Tierra en eones. Su carácter único y especial es que nos toca a nosotros, bajo esta coordenada existencial, atravesarla, en el presente (cuyo portal o potencia siempre es la eternidad) y hacer de ella lo que podamos, según nuestra capacidad de creación o de alineación con las fuerzas del cosmos.

[Red Ice Creations] 

*Esta entrada originalmente tenía un error al haber confundido 1 millón 877 mil días de una cuenta del calendario maya con 1 millón 877 mil años.