*

X

La Rusia moderna desde los ojos de un fotógrafo estadounidense

Por: pijamasurf - 10/06/2011

La Rusia post comunista es un fascinante país de contrastes en el que lo mismo se puede observar la decadencia industrial de la gran máquina soviética que la suntuosidad de sus construcciones y la nueva riqueza de sus empresarios; el fotógrafo estadounidense Andrew Moore capturó la esencia de este inmenso país viajando por tierras rusas del 2000-2004; este post es presentado por Smirnoff México

Rusia es un país de contrastes y contradicciones en el que conviven la fastuosidad y la decadencia cotidianamente en medio de paisajes y monumentos inmensos. El fotógrafo estadounidense Andrew Moore capturó la Rusia post-soviética de 2000 a 2004 en un libro de imágenes en las que se transmite la idea de una nación en transición, dueña de una gran riqueza.

Existe una visión mítica occidental que ve la Rusia post-comunista como un terreno gigantesco de decadencia y declinación industrial, y aunque evidentemente existe algo de ello, también es notable la suntuosidad antigua y el lujo incipiente de los nuevos millonarios de este país.

Aunque determinadas por la mirada extranjera que romantiza una visión trágica/nostálgica, las imágenes de Moore muestran la belleza de los residuos soviéticos, una estructura fija y poética, antigua y dueña de su propio misterio ante las arenas movedizas del cambio/destrucción.

 

 

 

 

Este post es presentado por Smirnoff México como parte de su difusión de la cultura de la mezcla y de su natal Rusia en Pijama Surf.

Los pizarrones del porno

Por: pijamasurf - 10/06/2011

El sitio Blackboards in Porn se dedica a analizar la ecuaciones matemáticas, la ortografía y los mapas que se escriben en la pizarras que ambientan las características escenas eróticas entre maestros y alumnos.

Una de las escenas más populares de la industria del entretenimiento para adultos es la que enfrenta al maestro o maestra con su alumno o alumna en una situación que inevitablemente terminará en la cópula —evocando acaso las fantasías escolares del despertar sexual.  Ante este lugar común, el sitio Blackboards in Porn (adecuado para el trabajo) se dedica ociosamente a escudriñar lo que se escribe en los pizarrones de estas escenas eróticas, descifrar si las fórmulas matemáticas son correctas, si los mapas son fieles a la realidad, si la ortografía es precisa, etcétera.

Aunque puede ser una tarea absurda —vigilar la cultura del porno— no hay duda de que como blog temático humorístico cumple su función (muchas veces la única virtud de la pornografía es su forma de caricaturizar la cultura, de parodiar a Hollywood y de ser justamente una especie de escuela de semiótica de nuestro inconsciente sexual).

Aunque por el momento Blackboards in Porn no ha encontrado errores crasos, sus análisis de las lecciones a las que se someten las estrellas porno son sumamente divertidos, por ejemplo, el caso de la colegiala cuyo maestro le enseña que 1+1=2 (¿un curso avanzado de matemáticas que derivará en el teorema de incompletud de Kurt Gödel después de un polvo exponencial?). O estas fórmulas químicas que confunden silicio (acaso por la prevalencia de la silicona) con sulfuro de yodo: