Para muchos resulta más o menos obvio que la realidad de una persona y de una sociedad se configuran en buena medida a partir del lenguaje. Asignar nombres a objetos, acciones, pensamientos, sentimientos, etcétera., de algún modo hace oficial su existencia dentro de la “realidad”. De ahí que aprender otras lenguas más allá de la materna nos permita concebir el mundo desde distintas perspectivas y enriquecer nuestra existencia.
Siguiendo esta premisa, entre más idiomas logres dominar mayor será el espectro de realidad del que podrás gozar (independientemente de los beneficios prácticos y sociales que implique). Y para comenzar a ampliar tu repertorio sin duda una de las mejores opciones es el Toki Pona, un idioma que destaca por su caricaturesco nombre pero, sobretodo, por su extremada sencillez. Este idioma fue diseñado por la lingüista canadiense Sonja Elen Kisa, quien lo define como “un yoga para la mente vertebrado en torno a la filosofía taoísta”.
El Toki pona está catalogado como un idioma construido, muy fácil de aprender porque cuenta con solo 123 palabras y 14 fonemas; además, está configurado para influir explícitamente en los procesos mentales de sus hablantes en un sentido positivo y relajado. En el Toki pona las palabras se componen, descriptivamente, a partir de los 123 términos raíz: por ejemplo, en lugar de que haya una palabra para amigo, el término se compone por persona-buena-conmigo. Y aunque pudiéramos pensar que se trata de un simple juego lingüístico, lo cierto es que está suficientemente bien diseñado para que desde 2001 se enseñe, como un curso complementario, en el Instituto de Tecnología de Massachusetts. Actualmente existen decenas de tokiponaparlantes, muchos de los cuales pueden ser ubicados enredes como Twitter, Identi.ca o Facebook.









que bueno, tal vez lo aprenda a hablar, tu también deberías sorfeador en pijama.
me recuerda a la neolengua de 1984, cuyo objetivo final era limitar los pensamientos mediante un lenguaje cada vez mas reducido…
Yo pense en lo mismo. Que miedo.
A veces, la iluminación se aprende más no haciendo que haciendo. Por eso usar un lenguaje tan reducido como este puede dar lugar a vacíos en la lengua que complementen mejor que cualquier otro ese significado deseado.
imbeciles!, no siempre tiene que reducirse el lenguaje uno lo puede hacer a modo de reducirlo en la comunicación pero no en la mente donde pocas palabras signifiquen grandes significados y que te puedan servir como mandalas de curación o fuera de hipocresía , yo creo que lo lograria trasender en nuestra evolución! mas combinacion del lenguaje !
Si es realmente minimalista tiene 123 palabras que no sifnifican nada y es hablado por menos de diez personas de las cuales solo dos entienden el lenguaje.
De qué serviría aprender un lenguaje hablado por una cantidad irrelevante de personas?
Si quisiera hablar lenguaje en el que nadie me entendiera, inventaría yo uno. Igual algún incauto le da por aprenderlo y luego me hacen un reportaje en algún medio amarillista.
Y si quisiera hablar un idioma que tenga inserta la filosofía taoista: APRENDO A HABLAR JAPONÉS! y si quiero yoga para la mente: HAGO YOGA! Esta invención es ridícula. No porque se enseñe en el MIT quiere decir que tenga sentido su existencia.
Hello Esperanto?! Solo que Toki pona es de la filosofía taoísta no de la unidad.
Yo conocí este idioma después de aprender esperanto (jes, mi parolas Esperanton). En aquel tiempo, me interesé superficialmente por otras lenguas planificadas y la verdad esta es la única que me llamó la atención. Hay que tener en cuenta que no está diseña para ser usada en la vida diaria. Los que dicen que les recuerda a la Neolengua del libro 1984, les digo que realmente es justo lo contrario de la neolengua porque la neolengua estaba pensada para limitar y encarcelar el pensamiento y el Toki Pona pretende liberar el pensamiento en momentos que no es necesaria la precisión.
Por desgracia (desde mi punto de vista) este idioma no se ha librado de los “reformistas” que han querido llevarlo más allá, dejando de la idea original.