Ante una de las más vivas polémicas de la era digital, la que tiene que ver con los derechos de autor y distribución de contenidos, en particular en la industria musical, el mayor argumento de los grandes sellos discográficos es el de supuestamente proteger a los creadores. Sin embargo, el actual modelo de remuneración que aplican las disqueras entre los artistas, dista mucho de manifestar un genuino interés por beneficiar a los autores y en cambio confirma la voracidad comercial que históricamente les ha caracterizado, misma que de algún modo sirve para justificar, o al menos para entender, por qué millones de personas alrededor el mundo han dejado de adquirir música y prefieren dedicarse, exclusivamente, a descargarla gratuitamente o compartir material entre ellos.
Este video creado por el abogado Martin Frascogna, especialista en derechos de autor en entornos digitales, subraya la poca prioridad que los artistas representan entro el modelo comercial de los grandes sellos discográficos. Su título, How To Sell 1 Million Albums and Owe $500,000 (Cómo vender un millón de copias y aun así deber $500,000 dólares) lo dice todo.








¡¡Viva la piratería y las descargas gratuitas!!
Los sellos discográficos son los piratas más peligrosos. Su negocio no es muy diferente al lenocinio
La culpa es de la gente que consume esas mierdas corporativas, que regala su dinero… pura musica basura, y artistas virtuales, idolos de barro, sin talento, toda la culpa es de los babosos que consumen imagen y no música…, la verdadera musica siempre será libre, porque nace de los sentimientos, y éstos no se pueden embasar en un disco.
Ya me enseñas luego como escuchas música del aire…
en el articulo ¿Cuánto pagan los sellos discográficos a sus artistas? el video no esta disponible. slds!
no es necesaria una compañía de discos di tened internet y tu contenido es extraordinariamente bueno, lo que necesitas a fuerza es un abogado experto music business y que sea honrado, eso… si es lo difícil.
jajajajajajaja k onda si si los artistas nesesitan los seyos discograficos y vise versa asi funciona el mundo al final todo se trata d plata