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¿Cuáles son los 10 mejores lugares del mundo para ser gay?

Por: pijamasurf - 07/29/2011

Ya sea por su oferta cultural orientada a este nicho especifico, por la integración que permite su estructura social o por el trendy lifestyle que garantizan, estos podrían considerarse como los diez mejores lugares del mundo para ser gay.

imagen del puente golden gate

En las últimas décadas la comunidad gay se ha fortalecido considerablemente. Los tradicionales tabúes que alimentaban la discriminación ante este grupo afortunadamente se han ido diluyendo y asumiéndose como una postura ridícula frente la diversidad y la libertad de elección. Pero a pesar de la histórica apertura sociocultural en torno al respeto de la preferencias sexuales, y a un creciente mercado de servicios y productos exclusivamente orientados a atraer a la comunidad gay, lo cierto es que aún existen sitios alrededor del mundo que ofrecen las mejores condiciones para disfrutar de ellas. ¿Cuáles son los 10 mejores lugares del mundo para ser gay?

10- Berlín

Tras más de siete décadas la capital alemana parece nuevamente posicionarse entre las consentidas de la comunidad. Y ello no solo se debe a que el alcalde de esta ciudad es abiertamente homosexual, también responde a la sofisticación del nightlife, la exquisita evolución de su arquitectura y el surgimiento de plazas, parques y espacios naturales que permiten una libre recreación.

9- Copenhagen

En 1989 la capital de Dinamarca se convirtió en la primera ciudad del mundo en aprobar legalmente las uniones entre personas del mismo sexo. El respeto sociocultural que promueven esencialmente las naciones escandinavas aunado a una vanguardista cultura en torno al arte contemporáneo y la oferta cultural, hacen de Copenhagen uno de los lugares más privilegiados para la comunidad.

8- Londres

Desde que hace cinco décadas el gobierno local otorgó a los gays los mismos derechos que el resto de la población, consolidando así a Londres como una de las ciudades ideales para que la comunidad homosexual goce de una gran calidad de vida.

7- Ámsterdam

En 2001 Holanda fue el primer país en legalizar los matrimonios gay, razón por la cual su capital, que proyecta fielmente la civilidad y tolerancia promovidas por su gobierno, se ubica en el séptimo lugar de este listado.

6- Barcelona

El renacimiento artístico y cultural que ha experimentado esta ciudad española en las últimas dos décadas la ha convertido en una atractiva opción residencial no solo para miles de jóvenes procedentes de todo el mundo, sino especialmente para la comunidad gay.

5- París

El caché erótico de la "ciudad luz", de la mano de su casi insuperable oferta cultural y su exquisita estética urbana, colocan a la capital francesa en el quinto lugar.

4- Mykonos

Un exuberante destino playero, famoso por su vibrante vida nocturna y su tolerancia ante la diversidad que cada mes llevan visitantes de todo el mundo; esta playa griega es ahora como uno de los lugares más placenteros para la comunidad gay.

3- Nueva York

Una ciudad históricamente identificada con la pluralidad cultural, con el mundo del arte y con un lifestyle sofisticado, la "gran manzana" lleva décadas siendo uno de los lugares que mejor calidad de vida ofrece a los gays.

2- Sydney

En los últimos años Sydney se ha consolidado como una ciudad en donde impera la tolerancia, la diversidad y la calidad de vida, no solo para la comunidad gay, sino para cualquier otra minoría, y para la población en general.

1- San Francisco

La meca de la cultura gay por excelencia. El cruce entre Castro y 18th Street, ostenta el título indiscutible de "las cuatro esquinas más gay del mundo". Además, históricamente, San Francisco ha desempeñado un rol fundamental en el activismo ejercido por la comunidad gay en busca de que su naturaleza sea respetada y de que les sean reconocidos los mismos privilegios y obligaciones sociales que al resto de la población.

[The Independent]

¿Si producimos alimento para 12 mil millones de personas por qué todavía existe el hambre?

Por: Javier Barros Del Villar - 07/29/2011

A pesar de que en el planeta se produce mucho más alimento que el que requieren sus 7 mil millones de habitantes, el 15% de la población mundial sigue padeciendo hambre.

imagen de niños hambrientos en africa

De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), actualmente se produce en el planeta alimento necesario para satisfacer las necesidades de 12 mil millones de personas. Y si consideramos que la población mundial se integra por aproximadamente 7,000 millones de habitantes, resulta casi inexplicable que alrededor del 15% de esta población siga padeciendo hambre. Pero como afirma acertadamente Esther Vivas en su editorial para el diario español El País, «El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano».

Tras analizar brevemente el escenario alimentario del planeta podemos confirmar que, lamentablemente, es un rubro controlado por un reducido grupo de corporaciones trasnacionales. Estas crecen, procesan y distribuyen un considerable porcentaje del alimento que se consume en el mundo, y  fijan sus precios a partir de un criterio simple: estrategias de mercado orientadas a generar mayores dividendos, sin tomar en cuenta el impacto que estas tienen para la población mundial, en especial para los habitantes de los países económicamente más vulnerables.

Sumado a lo anterior, existen fenómenos específicos que privan diariamente a millones de personas de satisfacer las necesidades básicas en torno a su alimentación (buena parte de las cuales radica en África). Por un lado, miles de campesinos alrededor del mundo han perdido sus tierras ante compañías trasnacionales que las adquieren para cultivar alimentos a bajo costo y posteriormente comercializarlos en países en donde la demanda se corresponde con un poder adquisitivo suficiente para cumplir con sus expectativas mercantiles. Por otro, los precios de los alimentos básicos generalmente se determinan, al menos en un plano masivo, en bolsas de valores como la de Chicago, Londres o París. Y si a esto agregamos que actualmente la gran mayoría de la compra-venta de estas mercancías no implica un intercambio real, sino que es de carácter especulativo (a decir de Mike Masters, del hedge fund Masters Capital Management, el 75% de la inversión en el sector agrícola es de carácter especulativo), entonces tenemos consecuencias como el incremento en los precios de productos que forman la canasta básica de diversas poblaciones: "En Somalia, el precio del maíz y el sorgo rojo aumentó un 106% y un 180% respectivamente en tan solo un año. En Etiopía, el coste del trigo subió un 85% con relación al año anterior. Y en Kenia, el maíz alcanzó un valor 55% superior al de 2010" advierte en declaraciones hechas al diario El País.

Aparentemente estas son las causas responsables del nefasto fenómeno denunciado desde el propio título de este artículo. Se calcula que desde hace cinco décadas la producción de alimentos se ha triplicado, mientras que la población solo se ha duplicado. Pero esto no es suficiente siquiera para acercarnos a resolver una problemática que mientras siga vigente jamás podremos aspirar, como sociedad mundial, a una condición mínima de dignidad para la raza humana como un conjunto unificado.

¿Por qué si producimos alimento para 12 mil millones de personas todavía existe el hambre? El relator de la ONU para el Derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, tiene una respuesta simple y acertada: "el hambre es un problema político. Es una cuestión de justicia social y políticas de redistribución".

Twitter del autor: @paradoxeparadis