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Four Tet y James Holden en México este viernes 20 de mayo

Arte

Por: pijamasurf - 05/17/2011

Este viernes se llevará a cabo uno de los eventos musicales más destacados del 2011 en la Ciudad de México con la presentación del wizard sonoro Four Tet y de James Holden.

En uno de los más finos eventos de música electrónica del año en la Ciudad de México, Four Tet y James Holden se prsentarán este viernes 20 de mayo en el Salón Covadonga, parte del ya tradicional Mutek Mexico (dosificando a aquellos que siempre quieren más de Kieran Hebden).

Four Tet es el proyecto principal del maverick Kieran Hebden, quien ha logrado amalgamar cristalinamente el IDM, el techno, el jazz, el post-rock y otros géneros siempre bajo la más elegante lucidez sonora… Beats technosos, baterías sincopadas, frecuencias espaciales y elementos “orgánicos” en una constante evolución hacia lo progresivo que se matiene fiel al lado más azul y se disuelve como espuma pixelada. La música de Hebden es una de las más armónicas manifestación de la cópula entre la tecnología y la sensibilidad pastoral.

La última presentación de Hebden en México (en el 2009) dejó claro que no es un músico que simplemente se monta con sus laptops y sus Dr. Samples 303 a hacer bailar a la banda, sino que puede improvisar su live set de acuerdo a la energía del escenario y del espectador. Un verdadero músico que demuestra su evolución y genialidad detrás de la producción y la multi-instrumentalización al hacer un cover mágico de Castles Made of Sand (Late Night Tales), la colaboración fantasma de “Moth” con Burial y sacar un álbum en una sola toma con una leyenda como Steve Reid (baterista de estudio para Miles Davis, James Brown, Fela Kuti, Motown, etc).

El último trabajo de de Four Tet es un single de 12 pulgadas distribuido por su diquera Text en el que colabora conThom Yorke de la legendaria banda, Radiohead, y el enigmático rey secreto del dubstep del sur de Londres, Burial, en los singles “Ego” y “Mirror”.

Para complementar el cóctel electrónico de la noche también se presentará el productor y DJ inglés James Holden. Holden se presentó como el indigo child del IDM Techno en el 2006 con The Idiots Are Winning en el 2006, el cual fue llamado por The Guardian “el début más impresionante en la música electrónica desde el Music Has the Right to Children, de nuestra querida banda de ambient Boards of Canada. Holden ha hecho mixes de tracks de Caribou, Depeche Mode, Damian Lazarus, Radiohead y el mismo Kieran Hebden. Su sello discográfico Border Community es responsable de presentarnos el techno progresista de Nathan Fake, Ricardo Tobar y Fairmont.

Evento de Four Tet y James Holden en Facebook

Reseña del evento de Four Tet en el 2009

La cuestión que se hace quien ya vio esta película, es ¿por que vi "Thor"? Pregunta que lleva a un análisis sobre la justificación drámatica de un personaje que a la vez es un dios como un superhéroe de comic (e inauditamente un símbolo geek)

 

Ayer vi Thor y todavía no sé por qué. La verdad es que voy poco al cine y no soy de los que se lamentan y disgustan por perderse el estreno de la temporada, la película taquillera, el filme largamente esperado por los fanáticos y aprobado unánimemente por el sospechoso buen gusto de las multitudes. Neurótico, casi siempre necesito un motivo un tanto específico, caprichoso, que interrumpa mi rutina para meterme a una sala de cine.

Esta vez, sin embargo, mi interés por Thor fue menos riguroso y nació, me parece, de una duda: no podía entender la justificación de este superhéroe. No es que sea un experto en la materia (en toda mi vida he leído un solo ejemplar de un cómic, tan bien como se pueden leer estas cosas a los 8 o 9 años), pero digamos que un mutante como Spiderman o Hulk o los X-Men, un extraterrestre como Superman o un humano fortalecido por la tecnología como Batman o Ironman son para mí tipos de superhéroe que no me cuesta imaginar ni aceptar y de quienes incluso entiendo que exista una relación de necesidad entre ellos y el mundo al que pertenecen. Sin embargo, con Thor, por tratarse de un dios, este esquema me parecía insuficiente o inadecuado.

Cuando expresé mi confusión en twitter, @cruzarzabal me respondió, en términos casi calassianos, que los dioses no necesitaban justificación, que la justificación de su existencia estaba en ellos mismos. Entendí entonces que era esa desmesura entre la divinidad y la condición humana la que me impedía entregarme a la lógica de este dios nórdico pasado por el tamiz del cómic. Quizá por eso en la película se intentan acortar dicha distancia durante el exilio de Thor en la Tierra, despojado de sus poderes y su invulnerabilidad, probándolo en las debilidades humanas del dolor, el sufrimiento, la humillación y la pena amorosa. Ligeramente.

Otra de las razones por la que me convencí de acudir al cine fue el nombre del director, Kenneth Branagh, ferviente adorador de Shakespeare y de quien pensé que quizá daría un toque especial a esta película, una suerte de giro inesperado en la interpretación que la distinguiera del resto de las superproducciones sobre superhéroes y supervillanos. Sin embargo, en esto también quedé decepcionado. La rivalidad fraterna, el desafío al padre y la debilidad o la ausencia de éste están ahí más como motivos circunstanciales que cruciales, más como adornos simplones que como verdaderos causantes de una tragedia o siquiera de una historia emocionante. ¿Por qué persistirá la creencia de que el consumo masivo no se lleva bien con una idea sólida de altos vuelos? Sin hacer de Thor una película vanguardista, rayana en lo ininteligible, pienso que los muchos elementos de su historia —la mitología nórdica, la divinidad y su relación con lo humano, el circuito familiar animado por la ambición de poder, la jovialidad de Thor versus la melancolía de Loki, la búsqueda del reconocimiento paterno, entre otros— daban para una interpretación más ambiciosa. Así fuera solo ligeramente más ambiciosa.

Por último, tengo la impresión de que vi Thor porque no termino de comprender la evolución positiva del geek, uno de los estereotipos sociales en boga que más llama mi atención, ese personaje metido siempre en su computadora, rodeado de gadgets y cómics y videojuegos, erudito de la ciencia ficción y otros saberes afines, con la opción de ser torpe en el trato humano y específicamente femenil y el cual, por razones que quizá merecerían más que una divagación pasajera, en los últimos años ha pasado de ser un paria de la sociedad, un apestado merecedor del ostracismo o del confinamiento con sus iguales, sujeto de corrección o readaptación, a un tipo de personalidad atractiva, elogiable o envidiable y hacia el cual no pocos intentan encauzar la suya propia. Así sea yendo a mirar una película de superhéroes.

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