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Abuelo puede "ver" por primera vez a su nieto gracias a unas gafas futuristas

Salud

Por: pijamasurf - 04/05/2011

En una emotiva historia de tecnología y amor filial, un abuelo invidente logra "ver" por primera vez a su nieto luego de "recuperar" la vista gracias a unas gafas biónicas.

Luego de perder la vista el mayor sueño de Elias Konstantopoulos a sus 72 años era ver a su nieto, quien nació después de que sus ojos dejaran de funcionar. Desde hace cinco años, y tras un par de décadas de notar como su vista disminuía, Konstanoupolos quedó completamente ciego a causa de una enfermedad degenerativa conocida como retinitis pigmentosa que afecta, tan solo en Estados Unidos, a más de tres mil personas.  Sin embargo, este sueño esta más cerca que nunca, e incluso ha podido probarlo por un instante, gracias a la revolucionaria tecnología.

La esperanza regresó al mundo de Konstanoupolos gracias a un nuevo dispositivo llamado Argus II, y cuyo uso, tras tres años de pruebas, ya ha sido autorizado en el mercado estadounidense y europeo. El Argus II consta de un sistema de gafas "biónicas" que consiste en un electrodo que va adjunto al nervio ocular y el cual esta conectado a una cámara inalámbrica, la cual a su vez se encuentra montada en las gafas. Gracias a esto el ilusionado abuelo ya ha comenzado a percibir luminosas siluetas como parte de un proceso que implica la familiarización de su cerebro para eventualmente recuperar, en algún sentido, la vista. Y además, la empresa responsable de esta tecnología, Second Sigh, ha manifestado que se encuentra permanentemente afinando el funcionamiento de las gafas. Por lo pronto Konstanoupolos ha podido al menos disfrutar de percibir la silueta de su nieto lo cual consagra su experiencia como una historia de amor filial y agradecimiento neurotecnológico.

[DailyMail]

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Orangutanes revelan la clave del propósito evolutivo de la felicidad

Salud

Por: pijamasurf - 04/05/2011

Un estudio científico realizado con 184 orangutanes muestra una correlación entre la felicidad y la longevidad; se extrapola que la felicidad podría servir evolutivamente para que las personas vivan y más y tengan más oportunidades de reproducirse.

Es obvio que la felicidad nos hace sentir bien. Pero, ¿tiene esta emoción un propósito evolutivo o es solamente un subproducto de otra adaptación? Al parecer los orangutanes nos pueden iluminar en este tema.

Investigadores de la Universidad de Edinburgo pidieron a personal de diferentes zoológicos en el mundo que registraran por varios años el estado de ánimo de 184 orangutanes, así como el nivel de disfrute que obtenían de su interacción social y su efectividad en realizar las tareas que les ponían. Y, solamente para divertirse, que se imaginaran qué tan felices serían si cambiaran de lugar con los muchos orangutanes.

Después de varios años, los investigadores descubrieron que los orangutanes que aún estaban vivos en la mayoría de los casos eran aquellos que, según consideraron los cuidadores, eran los más felices. Incluso considerando una serie de variables, los orangutanes que habían sido evaluados como los más felices consistentemente eran los que más tiempo vivían.

Los orangutanes comparten los mismo componentes genéticos para la felicidad, por lo cual existe una gran posibilidad que la felicidad en los hombres opere de la misma forma, como un mecanismo que favorece la longevidad y por ende la posibilidad de reproducirse más (además "los genes felices" son más deseables). También es posible que los genes propicios para vivir más también provoquen una mayor felicidad.

Y aunque tal vez sea una obviedad, podemos decir que al parecer la felicidad sirve para vivir más.

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