En lo que parece haber sido una elaborada broma, el pasado 29 de diciembre alguien arrojó fluoresceína al Río Goldstream, en British Columbia, Candá, haciendo que el agua tomara un color verde brillante y que por unos días mistificara a la población. Después de análisis en el laboratorio se pudo confirmar que la fluorescencia verde del río se debió a una concentración de flouresceína, una sustancia colorante hidrosoluble que produce este color en soluciones alcalinas, pero que además puede causar reacciones alérgicas.
Los pobladores de Victoria, BC, pasaron varios días sin saber que había trasformado de manera tan espectacular el río Goldstream y siguen sin saber quiénes o por qué razón se arrojó esta sustancia al río. Al momento se cree que la razón podría tener que ver con una broma elaborada enfocada a producir el llamativo color del río y crear una misterio mediatizado.
Aunque este compuesto químico tiene una baja toxicidad, las autoridades recomiendan a las personas mantenerse alejados del Río Goldstream en el caso de que sean sensibles a la alergias. Aún no se sabe del todo que influencia tendrá la fluoresceína en el ecosistema.
No hay duda el color verde neón de este río lo hace espectacular para la vista aunque de forma poco ecológica. En cambio el Río Caño Cristales de Colombia produce colores psicodélicos de forma natural.
Vía Montreal Gazzete