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GPS cósmico a través de estrellas de neutrones

Por: pijamasurf - 12/01/2010

Los púlsares -estrellas de neutrones- podrían ser usados como una red de posicionamiento sideral para navegar a lo largo de la galaxia sin extravíos.

El GPS te puede servir muy bien para encontrar el Starbucks más cercano, pero si buscas algo más intersante y navegas por la carretrea interestelar, esa tecnología no te servirá de nada. Para el caso hipotético de un viajero en la carretera cósmica sin comunicación con la Tierra, científicos han propuesto un sistema de posicionamiento basado en estrellas parpadeantes en vez de satélites. Recibiendo una señal emitida de un púlsar -una estrellas de neutrones que emite radiación periódica, como un reloj- una nave espacial podría encontrar su camino en el espacio sideral.

El sistema de  posiconamiento a través de púlsares, a diferencia del GPS, no necesitaría de humanos para hacer correcciones diarias, ya que tomaría en cuenta en su cálculo la relatividad especial. En el caso del GPS se tiene que corregir diariamente debido a la velocidad con la que se mueven los satélites que envían las señales de radio a los telefónos o automóviles, lo cual hace que, según la relatividad de Einstein, dejen de sincronizarse con los relojes en la Tierra.

La regularidad de los pulsos de estas estrellas de neutrones -remanentes de supernovas, giroestrellas- y su poco movimiento relativo a la Tierra entre pulsos, los hace candidatos ideales para servir como guías en la navegación espacial. Sin embargo, para observar un pulsar se necesita un radiotelescopio avanzado, lo caula sería complicado de llevar para la mayoría de las naves espaciales. Por lo cual un equipo de la Universidad Politécnica de Turín ha propuesto señalizar nuestro sistema solar, plantando brillantes emisores de ondas de radio en los cuerpos celestes, como Marte, la Luna y algunos asteroides. Por lo menos cuatros fuentes deben de ser visibles para determinar una posición en tres dimensiones del espacio y una de tiempo. Los científicos italianos creen que inlcuir un púlsar fuera del sistema solar sería ideal ya que sería el borde de un tetrahedro, una configuración que haría los cálculos más precisos, señalizando la carretera intersolar.

Otra opción es buscar púlsares que emiten rayos X, lo que representa una señal más brillante, para la que sólo se necesita una antena de rayos X, mucho más pequeña que un radiotelescopio. El problema de esto es que las antenas son muy sensibles  a los electrones que rodean la Tierra.  Ambos sistemas funcionarían parar llevar a una nave a la velocidad de 19 mil metros por segundo, la velocidad máxima a la cual llegó la sonda Cassini en 1999.

Tal vez sea relevante traer a colación el trabajo del físico de frontera Paul LaViolette, quien sostiene haber descubierto una inteligencia en las emsiones de radio de los púlsares. LaViolette cree haber descubierto en los pulsos y en la ubicación de los mismos un diseño inteligente, parte de una red de comunicación intergaláctica.  Después del brinco una representación low fi de esta comunicación intergaláctica desde la confusa senda de un crononauta sin GPS cósmico.

Vía Wired

Ciberterapia: los avatares te pueden curar, la realidad virtual te puede liberar

Por: pijamasurf - 12/01/2010

La ciberterapia es el futuro de la psicoterapia: mundos virtuales en los cuales enfrentar fobias y traumas o desarrollar nuevos aspectos de la personalidad;

El poder del simulacro al servicio del hombre: espacios virtuales donde ensayar fobias de forma segura, hologramas transpersonales donde trascender las limitaciones y terapeutas digitales que nos sonríen y a los cuales les confíamos nuestros secretos... La ciberterapia es uno de los campos más prometedores de la psicología práctica; investigadores de diferentes disciplinas empiezan a poblar mundos digitales con seres humanos virtuales autónomos que pueden evocar las mismas tensiones que los encuentros de la vida "real". Personas con ansiedad social sufren sobresaltos cuando un extraño virtual los cuestiona; bebedores empedernidos sufren la urgencia de ordenar una bebida ante un bartender virtual; apostadores se ven movidos a unirse a una mesa virtual de poker. La ventaja es que un terapeuta puede aconsejar a su paciente en el momento justo en el que estas sensaciones surgen.

Un amplio artículo del New York Times investiga el incipiente campo de la ciberterapia y los diferentes estudios científicos que muestran que las personas internalizan las experiencias virtuales y sus respuestas, con efectos que son llevados a la vida real.

Un funcionario público da un discurso ante un auditorio lleno de personas, las cuales en un inició reaccionan fríamente a sus palabras. Dos hombres en el auditorio distraídos incluso han empezado a hablar en voz alta. El funcionario empieza a notar esto y su voz vacila ansiosamente. Entonces entra su terapeuta por el auricular  y le dice que probablemente la distracción no tenga nada que ver con su discurso. El funcionario recapacita y termina dando un discurso de forma segura, el público se calma. Al finalizar el funcionario se quita su casco de realidad virtual y el auditorio desaparece.

Este es sólo un ejemplo de lo que ya se está haciendo en este campo; otro muy común es en el caso de fobias en los que se tienen encuentros directos de realidad simulada: vuelos de avión, una fiesta en un techo o una reunión en una montaña para alguien que tiene miedo a las alturas. E incluso uno de los simulacros más poderosos: revivir una experiencia traumática, la cual puede ser programada en un software de realidad virtual. Por ejemplo, una abudcción extraterrestre revisitada, y de esta forma, tal vez sublimada y superada.

"Lo sorprendente es lo poco que tiene que hacer un humano virtual para producir un efecto duradero en el comportamiento", dice Jeremy Bailenson, director del Virtual Human Interaction Lab en Stanford.

En un experimento Bailenson y otro colega colcaron a 50 estudiantes en un ambiente virtual en el que obtuvieron un cuerpo virtual o avatar. Cada estudiante participó en una negociación con un miembro del grupo de control, que fue introducido como otro estudiante. Pero no todos los avatares fueron creados iguales. Algunos fueron hechos algunas pulgadas más altos que sus contrapartes humanos y otros más bajos. Aun cuando los participantes no fueron concientes de esta alteración, aquellos que fueron enaltecidos virtualmente negociaron de forma más agresiva que los demás. Lo más sobresaliente de esto es que en una negociación posterior, ya sin los cascos de realidad virtual, el efecto de agresividad se mantuvo.

Un estudio similar mostró resultados equivalentes en cuanto a un coeficiente de atractividad. Se crearon "bellezas virtuales" para algunas personas aumentando sus rasgos físicos conforme a una versión computarizada de un paradigma estético preprogramado y aquellos avatares con un 25% más de atractividad se comportaron con mayor confíanza, teniendo conversaciones más cercanas y revelando más de sí mismos. Los efectos de confianza se prolongaron más allá del ambiente virtual.

Otro estudio en la Universidad de Barcelona indujo lo que se llama "ilusión de transferencia corporal", mostrando que los hombres toman mentalmente el cuerpo de una mujer, por ejemplo, si ese es el cuerpo en el que parece que caminan en un ambiente virtual.

Esta experiencia poderosamente arquetípica, reviviendo el mito de Tiresias, el profeta que fue hombre y luego mujer y luego hombre ante los caprichos del Hado, abre una campo especialmente prometedor. "Puedes poner a alguien con un prejuicio racial en el cuerpo de otra persona.No es sólo que puedes crear estas versiones de la realidad; es que puedes cruzar las fronteras -puedes tomar riesgos, romper cosas, hacer cosas que no podrías hacer o no harías en la vida real", dice el Dr. Mel Slater quien ha conducido estudios en la Universidad de Barcelona. Aquí puede estar uno de los conceptos claves: la ciberterapia no sólo sirve para paciente afligidos, sirve para una persona que busca mejorar alguna habilidad o desarrollar un nuevo aspecto de su personalidad. Como se dice en inglés: "Fake it 'till you make it". Puedes hace cosas que no harías en la realidad, pero lo que haces en estos escenarios virtuales sí se transfiere a la realidad (y entre más inmersiva y verosímil sea la tecnología mayor transferencia se dará). Es por esto que las primeras aplicaciones de la realidad virtual han sido en el entrenamiento militar. Pero de la misma forma que Neo en Matrix que aprende a usar su mente para transformar la realidad en un escenario virtual, estos ambientes simulados pueden se usados para incrementar el potencial humano. Las nuevas generaciones podrían no sólo aprender a "doblar cucharas con la mente" sino a ser todos los hombres, blancos, negros, rojos, amarillos, azules y sentir lo que sienten los demás -las mujeres, los viejos, los altos, los gordos-, algo que nos podría hacer más tolerantes y más inteligentes en el mundo "real".