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La tercera dimensión podría ser sólo una ilusión óptica

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/26/2010

Para sorpresa de nuestra psique cultural astrofísicos plantean la posibilidad de que la tercera dimensión no sea más que una ilusión holográfica

Un nuevo planteamiento pone en jaque una vez más la estabilidad de la psique cultural de la sociedad contemporánea. Y ahora toca el turno al nuestro viejo y querido concepto de la tercera dimensión, emblemático elemento en nuestra relación con el espacio desde hace algunos siglos pero cuya existencia real hoy esta en duda. Partiendo de que esta dimensión no es más que una ilusión holográfica que hemos alimentado culturalmente guiados por una ciencia limitada, un equipo de astrofísicos y expertos en otras ramas del Fermilab (Fermi National Accelerator Laboratory), con sede en Chicago, se ha propuesto comprobarlo.

Pero la idea que propone un modelo holográfico para entender el universo no es nueva. Gente como David Bohm, Stanislav Groff, y Gregory Bateson, entre otros, ya han jugado con la posibilidad de que el diseño universal se manifieste a través de este mágico esquema, así como el de la mente y la conciencia del ser humano:

La teoría del universo como un holograma es predicada a partir de la idea de que el tiempo-espacio no es perfectamente estable sino que muestra irregularidades, o se pixelea por decirlo de un modo más digital, entre más nos acercamos, como una especie de fotografía en baja resolución. Esta premisa también fue planetada por Mandelbrot, el creador de la teoría de los fractales, quien descubrió este extraño comportamiento del universo físico gracias a su intento de medir la costa británica como si fuera un elemento estático. Experimentos recientes en el campo de las física de los hoyos negros han evidenciado que la naturaleza del universo bien podría tratarse de una especie de replicador de ecos holográmicos y en ese sentido que lo que consideramos como "la realidad" no ser más que una emanación fantasmagórica.

De acuerdo con esta misma teoría, el universo existe sólo en dos dimensiones. Mientras que lo que hemos considerado como la tercera dimensión no es más que una ilusión generada por un diálogo entretejido por la relación del tiempo y la profundidad. Sin embargo, no podemos percibir esta falsa existencia de la tercera dimensión pues aún no hemos desarrollado algo que supere la velocidad de la luz e instrumentos que puedan medir sus, aún misteriosos, límites.

Así que ahora, respondiendo al reto de comprobar la naturaleza ilusoria de la tercera dimensión y de prácticamente todo lo que concebimos como real, el equipo de Fermilab, encabezado por el astrofísico especialista en partículas, Craig Hogan, ha comenzado a trabajar en la creación del reloj más preciso que jamás haya construido el ser humano, herramienta que podrá hacer un zoom con tal profundidad en el tiempo que permitrá observar su ruptura con lo cual podría afirmarse que nada de lo que conocemos en el plano físico es real. Lo anterior comprobaría la "falsedad" de la tercera dimensión ya que si esta es un holograma producido por tiempo y perspectiva, su pudiésemos observar el límite del tiempo utilizando un holómetro, algo que jamás alguien ha logrado, podríamos presenciar la mística fragmentación del holograma que todo lo engloba.


via Talking Skull

Finalmente el Gran Colisionador de Hadrones recrea mini Big Bangs

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/26/2010

La "maquina más poderosa del mundo" coquetea con el primer segundo que pulsó tras la creación del universo replicando micro Big Bangs; y aparentemente han descubierto un nuevo estado de materia: el Quark Gluon Plasma

El Gran Colisionador de Hadrones esta de fiesta. Tras dos años de operaciones y el procesamiento de más de 50 millones de gigabytes este acelerador de partículas construido por la Organización Europea de Investigación Nuclear, finalmente ha conseguido un logró importante de acuerdo a su objetivo final: recrear el momento mismo de la creación de nuestro universo. Provocando la colisión de partículas de plomo a una velocidad cercana a la de la luz, consiguieron replicar temperaturas un millón de veces más altas que la del centro del sol. Estos mini big-bangs son tan poderosos que se conciben como lo más cercano que la ciencia humana ha llegado a presenciar los primeros ensambles con los que fue generado nuestro universo. De hecho, a estas temperaturas incluso las partículas atómicas se derriten.

Se cree que esta nueva especie de líquido que se originó a partir de estas inconcebibles temperaturas corresponde a la confirmación de un nuevo estado de la materia denominado Quark Gluon Plasma. Esta nueva forma de materia emerge desde un calor tal que probablemente sea el combustible utilizado por los dioses para hornear sus lasañas de cristal o algo por el estilo. Los Quarks son minúsculas cargas positivas que crean a los protones y supuestamente están unidos por gluons. Por esta razón, este increíble descubrimiento podría conducirnos a definir una de las fuerzas que están detrás de la unión del todo, como ese mítico aether enlazador de micromundos que a fin de cuentas conduce a una figura holográmica del universo (o mejor dicho los universos), modelo bajo el cual todos somos uno.

El Dr David Evans, miembro del equipo de la Universidad de Birmingham, afirmó que hay una razón concreta para celebrar y estar felices. "Estamos maravillados por este logró. Estas colisiones generaron mini Big Bangs y conseguimos generar las más altas temperaturas y densidades que jamás se hayan logrado en un experimento humano" declaró."A estas temperaturas incluso los protones y los neutrones, que conforman l núcleo de los átomos, se derritieron originando un caldo caliente y súper denso de quarks y gluons que hemos llamado el quark-gluon plasma" agregó el Dr Evans. Ahora el masivo equipo de investigadores en torno al Gran Colisionador de Hadrones (LHC) se prepara para estudiar minuciosamente estas partículas con la esperanza de definir aquello que mantiene la unidad entre los átomos y permite que manifiesten la masa que les asigna una existencia física.

El experimentó se realizó por la mañana y comenzaron disparando iones de plomo a una velocidad del 0.999 de la de la luz en direcciones opuestas alrededor del túnel subterráneo del LHC en las instalaciones del CERN (European Organization for Nuclear Research) ubicado cerca de la ciudad suiza de Ginebra. Al volar intempestivamente en direcciones contrarias las partículas se focalizaron en una especie de estrecho rayo y fueron obligadas a chocar entre sí dentro del detector ALICE (A Large Ion Collider Experiment). Los impactos arrojaron miles de partículas y generaron temperaturas aproximadas a un billón de grados centígrados, consumando con ello condiciones que nuestro universo no ha experimentado desde el Big Bang, evento que se registró hace 13,750 millones de años.

via Telegraph