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Desde el epicentro natural de la geometría sagrada, patrones fractales se desdoblan como parte de un discurso que evoca la omnipresencia de un dios estético

A lo largo de la historia humana, dentro de diversas culturas alrededor del mundo, una de las principales características atribuidas a la divinidad es la estética. Con la geometría, el ritmo y la cromática como tres de los recursos predilectos de este discurso divino, la naturaleza alcanza la más espectacular y al mismo tiempo la más discreta manifestación divina como una hiperestética paradoja.

Un fractal es un patrón geométrico que se autorreplica, infinitamente, a escalas menores, para producir formas y superficies irregulares que escapan de los dominios de la geometría clásica. Al igual que en la naturaleza holográfica, cada porción de un fractal, por más pequeña que ésta sea, proyecta la figura completa a una escala más pequeña.

El brillante matemático francés Benoit Mandelbrot, que descubrió la matemática fractal en la década de los setenta, afirma que un fractal no puede ser tratado, desde un punto de vista matemático, como un objeto que se manifiesta dentro de un número especifico de dimensiones. La naturaleza de estas “entidades” radica principalmente en dos variables: la irregularidad al nivel de la forma y el patrón a nivel del ritmo. Mientras que su característica intrínseca es el desdoblamiento autosemejante.

Desde un punto de vista un tanto más poético, el fractal podría representarse imaginando un escenario en el que el alma de la geometría se contempla así misma frente a un espejo y, tras percibirse como un dios creador, consuma su conciencia frente a una algorítmica y omnipresente vacuidad.

Y a pesar de que los fractales se han convertido en uno de los recursos más populares en la generación de gráficos por computadora (CGI), la versión más pura y refinada de estas figuras, como suele suceder en muchos otros rubros cuando se trata de estética,  habita en la siempre perfecta naturaleza (Dios, quienquiera que sea, tiene buen gusto):

Twitter del autor: @ParadoxeParadis

En las cataratas ocurre un fenómeno en el que la irregularidad producida por el terreno, en combinación con la gravedad, genera patrones fractales durante la caída del agua.

 

El Río Yukon, en Alaska, se fragmenta en miles de canales de distribución en su trayecto hacia el Mar de Bering, formando una arteria fractal que puede apreciarse desde las alturas cenitales.

 

Muchas plantas siguen simples fórmulas recursivas en los patrones dibujados por las venas de sus hojas y en la generación de sus ramas.

 

Los trazos generados por el paso del Río Colorado a lo largo de millones de años ha dotado al Gran Cañón con un sublime diseño fractal.

 

Uno de los iconos de la cultura pop fractal, el brocolí Romanesco, manifiesta un exquisito diseño fractal representando el espiral dorado, la proporción áurea pitagórica contenida también en los números de Fibonacci: una estructura fractalizada en la que cada porción nace de la anterior y gesta la siguiente, originada por el factor π.

 

Esta imagen satelital nos muestra un grupo de los llamados "vórtice de nubes", patrones sublimes formados por la perfección de un azar caprichoso: presión atmosférica, viento, densidad y humedad.

 

Los helechos son uno de los ejemplos más comunes de secuencias autoreplicantes, en las cuales el patrón que develan puede ser matemáticamente generado y reproducido en cualquier magnificación o reducción de su escala.

 

Como si se tratara de las arterias de un violento pero lumínico dios, los relámpagos acceden espontáneamente a un algorítmico fractal en cuestión de instantes para luego disolverse.

 

El agua cristalizada forma patrones repetitivos que hanoriginado las primeras curvas fractalizadas de las que se tiene noticia. Estos patrones inspiraron la hipótesis de cómo el poder de nuestra conciencia influye en la materia con experimentos como el del Dr. Emoto.

 

La hipnótica hermosura que envuelve al pavo real en su plumaje también manifiesta una naturaleza fractal que ayuda a los machos de esta especie a seducir a las hembras a través de la perfección estética de un discurso que oscila entre lo onírico y lo algorítmico.

Imágenes vía Wired

El Nikon Small World es un concurso anual nos muestra algunas de las mejores imágenes microscópicas que se obtuvieron durante el último año alrededor del mundo

Como cada año, actualmente se esta celebrando el concurso Nikon Small World en su edición 2010. Este certámen premia a las fotografías microscópicas más destacadas del mundo y celebras los acercamientos más bellos a las profundidades de la naturaleza. Pero este concurso no sólo reconoce la intimidad biológica y la seducción celular, en realidad premia algo así como la “relevancia microestética”, ya que no sólo ganan las imágenes más hermosas, sino que también se cuenta, como parte del criterio, la potencial aportación que realizen al mundo de la ciencia.

Es importante recordar que las “fotomicrografías” son “documentos técnicos significativos para la ciencia o la industria. Además, es una imagen cuya estructura, color, composición, y contenido, resulta en un objeto de enorme belleza, abierta a múltiples niveles de apreciación y comprensión”, afirman los organizadores del certámen.

En Pijama Surf hemos decidido compartir nuestra selección de las trece imágenes que más nos cautivaron, una tarea dificil si tomamos en cuenta la increíble estética de la mayoría de las muestras que concursan este año.para todos los inetersados en conocer el repertorio de 120 imágenes e incluso para votar por las que más te gusten, visita el sitio de NikonSmallWorld

El investigador del Instituto de Pathofisiología de la Universidad Charles, en Praga, Viktor Sycora, obtuvo la imagen de una flor conocida como Mirabilis jalapa, en su estado de germinación.

La intimidad celular del ferricianido de potasio nos es develada en esta imagen capturada por Stefan Eberhard del Centro de Investigación de Carbohidratos Complejos, de la Universidad de Georgia.


Esta psicodélica y amenazante entidad es una porción de mandíbula de araña capturada por Philippe Verrees, en Knokke, Bélgica.


Este sugerente falo de luz corresponde a una raíz de cabello en crecimiento de un organismo conocido como Arabidopsis. La fotografía es obra del Dr Elison Blancaflor, de la Fundación Samuel Roberts Noble, con sede en Oklahoma.

Este patrón hiperneuronal que nos remite a la refinada complejidad con la que se ha tejido el universo esta contenido en células gliálicas del cerebelo humano y la imagen fue obtenida por Thomas Deerinck desde el Centro Nacional de Investigación en Microscopía e Imagenología, de la Universidad de California, en San Diego.

Una substancia antidepresiva nunca había sido tan llamativa como en esta entidad policromática, que corresponde a la trazodona. La imagen, que proyecta un ser que pareciera producido del encuentro sexual entre un dinosaurio y un holograma, fue captada por Lars Bech, en Naarden, Holanda.

Un diátomo marino que se encuentra extinto, el Craspedodiscus coscinodiscus, nos presume su naturaleza mandálica, gracias a la cámara de Stephen Nagy.

Este paisaje digno de presenciar tomado de la mano de tu novia extraterrestre como si fuera una romántica y exhuberante puesta de sol, corresponde a una mezcla cristalizada de sulfuro, resorcinol, y dibenzofuran, obtenida por el Dr John Hart en el Departamento de Ciencias Atmosféricas y Oceánicas de la Universidad de Colorado, en Boulder.

Lo que pareciera ser una muestra de arte tribal intergaláctico realmente corresponde a una película de jabón capturada por Gerd Guenther, en Dusseldorf, Alemania.

Simulando la imagen de un ángel caído a las profundidades del mar, con la ligereza que sólo el pecado metafísico puede manifestar, aparece este molusco Lima, fotografiado por el Dr Gregory Rouse en el Instituto de Oceanografía Scripps en California.

Como una especie de altar que tributa a un dios altamente psicodélico, aparece esta imagen de la cabeza de un pez zebra que capturó el Dr Hideo Otsuna en el Centro Médico de la Universidad de Utah.

Aludiendo a la arquetípica figura del huevo alquímico, esta imagen de un Paramecium, fue obtenida por Craig Smith en su laboratorio de Fresno, California.

Como un espejo fractal que ha perdido su rigidez tras una intensa sesión de yoga meta geométrico, este patrón perineal de una raíz conocida como Meloidogyne camelliade, fue captada por el Dr Jonathan Eisenback en el Tecnológico de Virginia.