El primer ministro de Inglaterra, Tony Blair, fue recibido con una lluvia que incluyó zápatos y huevos en la capital de Irlanda, cuando Blair acudía a la firma de su autobiografía. Aunque los objetos no atinaron en la humanidad de Blair, la policía reprimió a los manifestantes que acusan a Blair de ser un criminal de guerra por su apoyo a los conflictos armados de Afganistán e Irak.
Tony Blair se mosró sonriente firmando su libro , con el desabrido título "A journey". Mientras que firmaba a sus fans su nueva obra, la policía arrestó a los manifestantes que fueron llevados a la estación para ser procesados. El incidente recuerda al ciudadano iraquí que arrojó un zapatazo a George W. Bush, como en ese caso, los manifestantes lastimosamente no lograron atinar.