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  • Publicación: 11/09/2010 12:13 pm
  • Autor: pijamasurf

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¿Quieres comprar un cráter o un terreno en la Luna?

El derecho de propiedad privada se ha extendido a la luna a través de la agencia de bienes raíces Lunar Republic International

Autonombrada la “mejor agencia de bienes raíces lunares”, y con oficinas en la quinta avenida de Nueva York, Lunar Republic International se dedica a mapear y asignar derechos de propiedad privada sobre el terreno de la Luna. Esta organización es reconocida a nivel mundial por especialistas de derecho y legislación en el espacio.

Una buena parte del capital reunido por esta agrupación proviene de diversas empresas y organizaciones que ya han puesto, desde hace tiempo, sus ojos en la luna como una opción accesible para concretar una eventual expansión espacial. Y para mitigar las críticas y juicios en contra de esta imposición de la propiedad privada en la Luna, siguiendo el modelo que postula a la filantropía como “matizante” de prácticas cuestionables, Lunar Republic International utiliza parte del dinero que recibe para pagar becas universitarias y otros canales de ornamentación social.

Así que ahora lo sabes, si estas pensando en invertir algo de dinero en comprar propiedad podrías bajar tu inversión estratégicamente y adquirir un terrenito en alguno de los fraccionamientos lunares que han recibido nombres burdamente poéticos como “Mar de la Tranquilidad”, la zona premiere de la Luna a un costo de $37.50 dólares el acre, o el “Lago de los Sueños” a $34.24 dólares.

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4 Comentarios

Claudio Hidalgo dice:

Permitanme hacerles una corrección:
Jenaro Gajardo Vera es un chileno que desde 1953 se conoce como el legítimo dueño de La Luna.

Para lograr su objetivo, publicó 3 avisos en el Diario Oficial, requisito que fija la Ley chilena para dar la oportunidad de que alguien que ya tuviera algún derecho sobre la Luna pudiera ejercerlo y como nadie lo hizo procedió a inscribirla como su propiedad en el Conservador de Bienes Raíces de Talca previo desembolso de 42.000 pesos chilenos de aquella época. Se oficializó la escritura el 25 de septiembre de 1954.

Ese día se presentó ante el Notario de Talca, César Jiménez Fuenzalida y pidió dejar constancia de que se declaraba dueño de la luna, para lo cual acreditaba que lo era desde antes de 1857 (fórmula legal utilizada en esos tiempos para sanear terrenos sin título de dominio) del satélite natural de la tierra, describiendo sus medidas y límites.

La escritura en cuestión a la letra dice:
Jenaro Gajardo Vera, abogado, es dueño, desde antes del año 1857, uniendo su posesión a la de sus antecesores, del astro, satélite único de la Tierra, de un diámetro de 3.475.00 kilómetros, denominada Luna, y cuyos deslindes por ser esferoidal son: Norte, Sur, Oriente y Poniente, espacio sideral. Fija su domicilio en calle 1 oriente 1270 y su estado civil es soltero.

Jenaro Gajardo Vera

Carné 1.487.45-K Ñuñoa
Talca, 25 de Septiembre de 1954.
Escritura legalizada

En el año 1969, antes del alunizaje del Apolo XI, el presidente Richard Nixon envió un comunicado que se hizo llegar al abogado chileno a través de la embajada norteamericana en Santiago. El comunicado rezaba:
“Solicito en nombre del pueblo de los Estados Unidos autorización para el descenso de los astronautas Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que le pertenece”.
Richard Nixon

A lo que Jenaro Gajardo Vera respondió;
“En nombre de Jefferson, de Washington y del gran poeta Walt Withman, autorizo el descenso de Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que me pertenece, y lo que más me interesa no es sólo un feliz descenso de los astronautas, de esos valientes, sino también un feliz regreso a su patria. Gracias, señor Presidente”.
Jenaro Gajardo Vera

Los motivos que tuvo para hacerlo pueden ser varios, si bien son conocidos popularmente solo 2 de ellos:

Camilo dice:

Cuáles ?

Jackeline dice:

Actualidad:
En 1967 se firmó un tratado en las Naciones Unidas que prohíbe la compraventa de objetos exteriores a la Tierra, siendo desde ese entonces posesión de nadie. A pesar de lo cual, en 1980, el estadounidense Dennis Hope formaliza de nuevo en una oficina del registro de San Francisco la “compra” de la Luna, dedicándose desde entonces a vender parcelas en suelo lunar.

Iveth dice:

Yo no lo compraría, porque nunca iría a visitarla, aunque andar vendiendo componentes del espacio…

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