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En un nefasto intento por controlar términos recurrentes en la vida cotidiana, la red social quiere derecho exclusivo sobre las palabras incluidas en su nombre

Si hay algo que no puede reprocharse a Facebook es su congruencia con una filosofía bastante cuestionable. Por lo general, cuando el nombre de esta red social llega a los encabezados, es por que esta siendo protagonista de algún acto lúgubre o, como en este caso, de una nefasta filosofía. Resulta que ahora los chicos de Facebook están demandando a todo aquel proyecto digital que utilice los términos “Face” y “Book” y han iniciado trámites legales para buscar el derecho exclusivo de utilizar estos términos en una marca.

Tras obligar hace un mes al sitio de viajes PlaceBook a cambiar su nombre, y demandar a los responsables de una aplicación digital llamada FaceCash, ahora Zuckerberg y compañía también han iniciado una ofensiva contra una red social de maestros llamada TeachBook. Y tal vez el mayor problema de esta tentativa es que uno de los dos términos que buscan monopolizar esta evidentemente ligado al mundo educativo, es decir la palabra book.

En fin, esperemos que la arquetípica narrativa de David y Goliat se replique en estos casos, y los pequeños proyectos independientes que están sufriendo el embate de Facebook logren derrotar al gigante.

El servidor central de WikiLeaks será reinstalado en un ex búnker nuclear en las montañas que rodean a Estocolmo

Al parecer WikiLeaks se prepara para una verdadera guerra contra los gobiernos cuyos intereses afecta con la filtración de documentos secretos, en especial del de Estados Unidos. Tras intensos meses en los que esta organización ha aparecido recurrentemente en los encabezados luego de publicar miles de documentos confidenciales relacionados con la CIA y con la guerra en Afganistán, WikiLeaks esta tomando serias medidas para proteger la integridad de sus servidores.

Ubicado en las Montañas Blancas, en las proximidades de la capital de Suecia, Estocolmo, el centro de información Pionen fue instalado en lo que fuese un búnker nuclear construido durante la guerra fría. Este lúgubre inmueble, literalmente a prueba de bombas, se ubica a 30 metros de profundidad de la superficie y pareciera una locación ideal para filmar la nueva película de James Bond.

La compañía propietaria de este servidor blindado, Bahnhof, esta orgullosa de brindar una opción de máxima seguridad a sus clientes. “Estamos orgullosos de tener clientes como estos. Creemos que Internet debe ser un conducto de código abierto para promover la libertad de expresión, y el rol de un ISP (servidor) el de una herramienta tecnológica de acceso neutral y no un instrumento para recolectar la información de potenciales consumidores”.

Los servidores de Banhof están conectados con 2,300 kilómetros de fibra óptica protegida y hasta ahora garantizan que sus instalaciones no han sido intervenidas por ninguna agencia gubernamental, y que si ello sucediera simplemente alertarían a sus clientes. Mientras tanto WikiLeaks se prepara para agitar nuevamente los paisajes digitales, pues asegura que en las próximas semanas filtrarán otros 15,000 documentos relacionados a la guerra en Afganistán.

Via Forbes Blog