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El nuevo centro de salud mental diseñado por Frank Gehry

Arte

Por: pijamasurf - 06/20/2010

Dementes estructuras del genial arquitecto canadiense para estudiar el cerebro dentro de un edificio de acero onírico, torciendo hacia el cielo: el Lou Ruvo Center for Brain Health.

Frank Gerhy, el arquitecto famoso por trascender provocativamente los paradigmas de la arquitectura moderna y reimaginar el espacio, nos ha vuelto a entregar un nuevo diseño fiel a su genialidad oblicua. En este caso como una especie de autorreferencia al cerebro, el edificio del Lou Ruvo Center for Brain Health, refleja las convoluciones demenciales y maravillosas de un neurohabitat.

No hay duda que el edificio cumple su cometido, según lo que se estaba buscando de "llamar la atención para entrar y conocer el trabajo que se está haciendo adentro". Dentro de estos edificios de acero onírico e inoxidable, se estudian las enfermedad degenerativas cerebrales.

Los dos propósitos del centro, ubicado en el extravagante desierto de Las Vegas, son: preservar la memoria ( y crear memorias, y en estos dos elementos se dividen los edificios, en uno de los cuales se planea realizar bodas, fiestas y reuniones que ayuden a crear memorias.

Vía Dezeen

Del auto consumo a la conservación: esculturas con ceniza de cuerpos humanos

Arte

Por: pijamasurf - 06/20/2010

El estudio holandés de diseño, wieki somers, crea una línea de esculturas modeladas en 3D a base de ceniza de restos humanos

¿Crees en otras vidas? ¿Te gustaría reencarnar en una aspiradora conceptual o un melancólico tostador? Si la respuesta es que sí, deberías de considerar entregar tu cuerpo, en cenizas, a la gente de wieki somers. Este estudio holandés de diseño recién ha lanzado una línea de esculturas modeladas a partir de los restos de cuerpos humanos.

En un intento, lúgubremente innovador, por replantear la relación de la sociedad contemporánea con los objetos, así como nuestros hábitos de consumo y nuestros lazos emocionales con aquellos artefactos que acompañan nuestra vida cotidiana, wieki somers decidió crear su línea “Conservar o consumir” que engloba objetos tales como una silla mecedora, una aspiradora, o un tostador, creados a partir de software para modelaje digital en 3D y hechos a base de cenizas extraídas de cuerpos humanos que han sido cremados.

Este proyecto reflexiona sobre el concepto de aquello que sigue después de nuestra vida actual, una extensión existencial que algunos contemplan como una reencarnación en otros seres, sean otros humanos que se encuentran naciendo en el preciso instante de nuestra muerte, escarabajos o, por qué no, en colibríes, como es el caso de los antiguos guerreros mexicanos según la leyenda azteca.

Cómo segundo eje reflexivo se encuentra nuestra relación, quizá un tanto desdeñosa o irrespetuosa, con aquellas herramientas con las que convivimos buena parte de nuestra vida. Recordemos aquellos grupos étnicos que en cuyas lenguas no existe el adjetivo sagrado, pues simplemente no pueden concebir que algo no lo sea. Para ellos absolutamente cualquier objeto, persona, planta, o animal, manifiesta una pizca de sacralizad. Ahora cuestionémonos sobre el hecho de que quizá si estos artículos, el florero, la mesa, o la vajilla, estuvieran hechos a partir de restos humanos, les daríamos un valor sacro?

Todo escultor sabe que la forma y el fondo, ese diálogo permanente del cual emergen los objetos, incluye una tercer variable que en la escultura también forma parte esencial del manifiesto creativo: el material. En este sentido las piezas de “Conservar o consumir” quizá encarnen un antídoto frente al consumismo autómata que rige nuestra relación con la materia, y así busca contribuir a mejorar la calidad de vida, o mejor dicho la esencia de nuestro vivir, invitándoos a reflexionar sobre nuestro entorno al agregar un valor sentimental a cada objeto. Como en el caso de diversas tribus alrededor del mundo, los restos humanos, psicoemocionalmente, podría considerarse el material más lujoso y más preciado de la Tierra.

Finalmente, y más allá de la peculiar materia prima utilizada para crear estas piezas, el discurso creativo de la gente de wieki somers esta repleta de símbolos en torno a las temáticas que busca conducir hacia la reflexión: aves que representan la dualidad entre la vida y la muerte, tostadores que paradójicamente, al ser instrumentos de incineración, están construidos de cenizas, o escarabajos merodeando una aspiradora, es decir un artefacto destinado a inhalar y desaparecer as cenizas como último resto de “algo que fue” y un insecto que simboliza la transición en la cultura egipcia, ya que empuja el sol a través de la noche.

Pero más allá de los gustos personales frente a estas obras, lo cierto es que estas representan una refinada invitación a reflexionar sobre aspectos fundamentales de nuestra vida cotidiana. A fin de cuentas “Conservar o consumir” es una profunda alegoría tridimensional que merece dedicarle unos momentos, sin descartar la posibilidad de que nosotros terminemos dando vida a un tostador de pan en un futuro no tan lejano.

wiekisomers.com