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Llama a tus amigos con la mente; la nueva era de interfaz entre el cerebro y la tecnología abre la puerta a una serie de posibilidades entre las que están envíar "pensamientos" por mensajes, percibir el ambiente de un lugar a través de las ondas cerebrales o hasta hackear cerebros.

Le quieres hablar a alguien y no quieres dejar de rascarte, sólo ve su foto en la pantalla y piensa en ella y tu iPhone hará el resto. Esto es lo que ofrece la nueva aplicación NeuroPhone desarrollada por la Universidad de Dartmouth.

Los usarios de esta aplicación deben de tener un auricular inalámbrico Emotiv, que sirve de lector electroencefalográfico (EEG) y que obtuvo el premio Red Dot a mejor diseño. La aplicación controlada por la mente muestra fotos de los contactos y cuando el usario ve la foto del contacto al que quiere llamar sólo piensa en él o guiñe el ojo (como en la serie de TV "Bewitched") y una señal específica de actividad cerebral detona el sistema y automáticamente el iPhone le marca a esa persona.

Por ahora el aparato de EEG es un poco invasivo y caro; se espera que pronto sean similares a los Blue Tooth y logren mayor penetración en el mercado. Y aunque quizá por el momento no es tan útil para personas que no sean discapacitadas, sus creadores imaginan una serie de aplicaciones bastante interesantes.

A diferencia de la activación por voz o registro ocular, la neurotelefonía permite el uso silencioso del teléfono así como la posibilidad de transmitir estados emocionales a otro usarios (ondas cerebrales que podrían ser reproducidas al incluir en los aparatos estimulación transcreaneal).

En un ejemplo de los dearrolladores, una maestra de idiomas está interesada en saber exactamente cuantos estudiantes -todos con sus EEGs auriculares- realmente entendieron su última pregunta. Sólo consulta su teléfono y recibe estadísticas en tiempo real, algo estilo The Wall-1984.

En otro ejemplo una persona entra a un bar y recibe la "vibra" general del lugar con sólo ponerse su aparato, puede ahorrase una buena cantidad de dinero en bebidas y regresarse a su casa si no encuentra la electricidad adecuada para "prender" la noche.

Nosotros imaginamos otra aplicación, entre parejas que quieren "sintonizarse" a los sentimientos del otro o durante una relación sexual que busca la fusión de un elctrorgasmo, se pueden utilizar aparatos de este tipo, incluso en el mercado existen estimuladores transcraneales, la llamada "máquina de dios" o simplemente una máquina de fotoestimulación, con la cual hemos experimentado con excelentes resultados, empalmando la luz y el sonido con las ondas alpha y theta del cerebro y los movimientos riítmicos del cuerpo: tecnotantra.

Esta tecnología presenta, al mismo tiempo, un incipiente peligro, sacado del mejor sci-fi, la posibilidad de hackear cerebros. Un artículo en la revista transhumanista H+ Magazine dice "si las señales de las ondas cerebrales pueden ser tomadas del aire para obtener el estado de ánimo del espacio , entonces las ondas cerebrales pueden ser hackeadas". (Una frase que recuerda a Terence Mckenna "si el mundo está hecho de código, entonces puede ser hackeado").

De la misma forma que los hackers de hoy pueden "oler" paquetes de información que pasan entre computadoras en el Internet, los hackers del futuro podrán "oler" paquetes de ondas cerebrales en el aire para reconstruir los pensamientos.

Vía H Plus Magazine

La nueva frontera de los hackers: tu cerebro Tecnología para leer la mente Nootrópicos: hackeando el cerebro con sintéticos
Por si aún algunos dudaban que estamos ya en el climax de la era digital, se confirma el primer caso de un hombre infectado por un virus de computadora

Como una prueba radical del coito entre la humanidad y la tecnología, se registra el primer caso cyberpatológico de la historia: el organismo de una persona es infectado por un virus de computadora. El científico inglés Dr Mark Gasson, de la Universidad de Reading, ha declarado que su histórica enfermedad fue autoinducida como parte de un radical experimento de transhumanismo.

Gasson insertó un chip de computadora infectado en su mano izquierda, el cual le permite abrir puertas de seguridad, así como activar su teléfono móvil. Previamente, el científico había comprobado que este chip infectado tenía la capacidad de transmitir su virus a sistemas externos, es decir, si era insertado en cualquier computadora, tanto el equipo como cualquier dispositivo externo que fuera conectado se verían infectados.

El afan de Gasson es aportar un caso de estudio a un campo que el considera de enrome relevancia ya que en un futuro próximo, con el uso de marcapasos y otros implantes tecnoclínicos, mucho más sofisticados a los actuales, se corre el riesgo de que sean vulnerables a virus cibernéticos.

“Con los beneficios de este tipo de tecnología también llegan los riesgos. Podremos mejorarnos a nosotros mismos con la tecnologíaa pero cada avance nos hace vulnerables a nuevos riesgos como problemas de seguridad y virus” afirma Gasson.

Por su parte el profesor Rafael Capurro del Steinbeis-Transfer-Institute of Information Ethics en Alemania, reconoció la labor de Gasson, calificando su experimento como algo muy interesante y añadió: “Si alguien tuviera acceso en-línea a tus implantes podría ser algo muy serio”.