
La decisión de Tiger Woods de dejar de manera indefinida el golf profesional tendrá un costo aproximado, para él y la maquinaria del golf profesional, de 591 millones de dólares.
Los principales “sponsors” de Tiger Woods comienzan a tomar sus decisiones y muestran que son parte integral de la doble moral con la que vive la sociedad estadounidense, la cual juzga la vida privada de los otros, independientemente de sus virtudes públicas. Una sociedad que no se escandaliza de la guerra o los niños muertos en Irak o Afganistán pero que indigna por unos amoríos y se desvive por saber con quién se acostó Tiger Woods. “Make Love not War” dirían algunos.
La marca Gillette de la
Procter & Gamble dice que limitará el papel de Tiger en sus comerciales. Por su parte
Accenture ya quitó la imagen del golfista de su página
web y
AT&T esta evaluando su relación comercial con el golfista.
Nike y
Electronic Arts no han fijado postura al respecto pero
PepsiCo retiro la campaña de
Gatorate en donde aparecía Tiger Woods.
Se calcula que el costo para Tiger será alto pues se calcula que el 70% del ingreso del golfista provenía de anunciantes. De acuerdo con la revista
Forbes, Tiger fue el primer atleta con una fortuna de mil millones de dólares. Para la industria del golf profesional la situación es mala ya que el PGA Tour ha crecido de 70 millones de dólares a 278 millones de dólares desde que entró Tiger en 1996.
Lo más probable es que las grandes empresas continúen con la hipócrita doble moral de la sociedad estadounidense, sin embargo, es obvio que la pérdida de ingresos es tan grande para la maquinaria de los deportes en los EUA que que pronto veremos una estrategia bien definida del regreso de este “fenómeno” del golf .
Vía Moneycentral