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Dr. Megavolt:¿freak o superhéroe?

Arte

Por: pijamasurf - 11/15/2009

El educado electrofreak Dr. Austin Richards, mejor conocido como Dr. Megavolt, juega con corrientes de electricidad que dispara desde bobinas Tesla y recorre el mundo realizando performances.

dr_megavolt Su obsesión infantil por las legendarias bobinas de Tesla, uno de los “juguetes” más populares del genial inventor Nikola Tesla, de quien Richards es ferviente admirador, terminaría por convertirlo en un verdadero freak de la electricidad. Su sobrenombre de superhéroe es Dr. Megavolt, y cuando asume ese rol es para desafiar, con su propio cuerpo, corrientes eléctricas de alta intensidad.

Famoso por los performances que realiza desde hace más de una década, Dr Megavolt también se ha convertido en una eminencia dentro del Festival Burning Man, donde sus “shows” cautivan a la gente, ya que no sólo son visualmente espectaculares, sino que Richards corre un verdadero riesgo al jugar con rayos eléctricos que tienen voltaje suficiente para cocinar literalmente a un ser humano.

La idea de Dr Megavolt surgió en 1996 cuando Austin pudo presenciar una jaula construida por el Survival Research Laboratory que protegía a una persona de los rayos emitidos por la bobina Tesla. A partir de esto decidió replicar la tecnología de este dispositivo en un traje personal, que pudiera darle vida a una entidad, mitad freak, mitad superhéroe, llamada Dr Megavolt.

A partir de 2006, los shows del Dr. incluyeron a la Sra. Megavolt (esposa de Richards), lo cual suscitó en el público una genuina electroternura y aumentó, aún más, su fama. Actualmente, junto con su señora, realizan giras alrededor del mundo, presentando su osada relación con la electricidad y rindiendo homenaje a uno de los más grandes inventores de la historia humana.

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Esculturas sonoras: la elegante encarnación del sonido

Arte

Por: pijamasurf - 11/15/2009

Esculturas modeladas por frecuencias de audio se desdoblan, como melodías cristalizadas, en materia sólida que encarna el comprotamiento de las ondas sonoras

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La modulación y armonización del sonido es uno de los ejercicios más exquisitos a los que tiene acceso el ser humano. La fractalización de la resonancia y la danza etérea de las ondas sonoras, sirven como conductos metafísicos para desenvolver algunos de los estados de animo más trascendentales.

El proyecto Cylinder, obra de Andy Huntington y Drew Allan, provoca la encarnación de la dimensión sonora en cuerpos físicos tangibles. El resultado es una elegante serie de piezas escultóricas cuyas formas están delineadas por las frecuencias y tiempos registradas a través de un análisis del sonido.

Esta serie de prístinas entidades nos muestra distintos acercamientos en la relación del tiempo, el espacio, el cuerpo, y la psique humana, en una dinámica catalizada a través de un espejo materializador: estructuras con patrones inmáculamente ordenados, manifestaciones caóticas de la materia, o secuencias azarosas.

Por cierto este proyecto podría considerarse como un indigo oldie ya que fue presentado en el 2003 por sus autores, y hoy, a seis años de distancia, aún sigue asombrando su refinada complejidad.

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